La difusión del fútbol femenino es muy escasa en comparación con el masculino. Son muy pocos los que tienen conocimiento de los partidos, cuándo se juegan y dónde verlos. Pero hay algunas figuras públicas que ayudan en el camino de hacerlo conocido.

Las grandes difusoras

Tiago Couce

28 DE MARZO DE 2018

Del fútbol femenino, en general, se sabe poco. Nadie conoce los clubes que cuentan con equipo de mujeres o qué campeonatos se juegan. Ni siquiera se sabe mucho acerca de dónde se puede jugar un partido entre amigas.

Las redes sociales actúan como un medio efectivo para promover información, sobre todo entre los jóvenes. Natalia Jersonsky, conocida como Nati Jota, tiene un gran caudal de seguidores (más de 700 mil tanto en Instagram como en Twitter) y es una gran defensora e impulsora del fútbol. A pesar de no hacerlo con el fin de que más gente se sume sino porque ella lo disfruta, muchas chicas han llegado al deporte a través de ella. Le gusta a aportar para que “el fútbol deje los prejuicios que es para varones”.

Otro caso que también le da notoriedad es el de Rocío Oliva. La pareja de Diego Maradona formó parte del plantel de River y el de Excursionistas, último club antes de regresar a Dubai. Su paso por la institución de Belgrano fue muy promocionado y salió en muchos de los canales de aire. Estas formas son las que provocan una recepción a mayores escalas para que el público sepa sobre esta disciplina.

MAS NOTAS DE ESTA SECCION

Racing

Racing campeón: cuando el fuego crezca quiero estar allí

Diciembre de 2001 fue el escenario en el que la sociedad no sólo se apoderó de las calles, sino que también fue el momento en el cual el pueblo racinguista pudo desatar el grito de gloria.

River campeón

Primero se llevaron el oro y ahora la final de la Libertadores

La historia se repite y el colonialismo español se mantiene en América Latina con la complicidad de la Conmebol. Crónica de un saqueo.

Federal A

No fue un domingo cualquiera

Una crónica rara de como ver dos partidos al mismo tiempo, uno por tele y otro en la cancha y celebrar en los dos lados. El fútbol lo puede todo.