Lo que más le gusta a Oreja de ser jugador es que tiene las tardes libres para estar con sus hijos. Analiza la histeria y el exitismo en el fútbol, desde infantiles hasta Primera.

Primero padre, luego futbolista

Franco Fagioli @FranFagioli

28 DE MARZO DE 2018

Facundo Oreja es jugador de fútbol, pero antes que eso y antes que cualquier otra cosa, es padre. “Lo bueno de este trabajo es que a las dos de la tarde ya estoy en mi casa y, a partir de ahí, le puedo dedicar mucho tiempo a mis hijos Benjamín y Pilar”, contó el lateral derecho de 35 años. En la temporada 2012/13 llegó a Gimnasia La Plata, donde consiguió el ascenso a la Primera División. Con cada traspaso, los jugadores se acostumbran a mudarse y a vivir en distintas ciudades. En este caso, Oreja decidió no trasladar a su familia, que ya se había asentado en Capital Federal. Por eso, todos los días viaja a La Plata para entrenarse. Vuelve a su casa y, además de estudiar para recibirse de director técnico, durante la tarde lleva a sus hijos a Ferro, donde practican distintas disciplinas, entre ellas fútbol y hockey.

Su hija Pilar recibe la pelota y decide encarar. Pasa a una compañera, toca con otra, define y marca un gol. En ese momento, su papá la felicita con un gesto y sonríe.

-Después de ver jugar a tus hijos, ¿vivís el fútbol de otra manera?

-Sí, pasa a un segundo plano porque para mí lo más importante es ser padre y estar presente en mi familia. Cuando los veo jugar pienso que a veces también es bueno vivirlo un poco de manera amateur, pero cuando uno pasa a ser profesional, esto se convierte en un trabajo y deja de ser solo un juego.

-Desde tu lugar de futbolista, ¿cómo ves a los padres cuando acompañas a los chicos a jugar?

-Benjamín juega FEFI, futsal y fútbol, mientras que Pilar hace hockey y también fútbol femenino. En todos los deportes veo que, en general, los padres se ponen nerviosos y a veces violentos, sobre todo en cancha de once y en inferiores. Está mal que presionen así a los chicos cuando recién están empezando a jugar.

Con una larga trayectoria en el ascenso, Oreja se inició en Independiente de Mar del Plata y, tras quedar libre de la reserva de Independiente de Avellaneda, pasó a jugar profesionalmente en el Torneo Argentino “A” (ahora llamado Torneo Federal) con Aldosivi.

-¿Existe alguna diferencia con el entorno que tenías en inferiores?

-Sí, pero en el juego, porque allá era todo más físico y las canchas estaban más destruidas. Los que gritan desde afuera están en todos lados.

-¿Y eso lo trasladan a la cancha cuando juega el equipo del que son hinchas?

-Sin dudas. Me parece que esto ya no pasa solo por el fútbol, sino que es un problema de la sociedad argentina. En este deporte el exitismo es tremendo y por eso en muchos casos los clubes no apuestan a un proyecto. En cinco fechas de la Superliga ya se fueron tres técnicos.

-¿Crees que los entrenadores también caen en ese exitismo?

-Hay entrenadores jóvenes y nuevos que están tratando de darle más importancia a la forma de jugar, pero acá no tienen tiempo. Si pierden dos o tres partidos, ya se empieza a hablar de renuncias.

-¿Te gustaría dirigir en algún momento?

-Me queda un año para recibirme de director técnico, así que alguna vez voy a empezar a dirigir. Para eso hay que estudiar y aprender mucho.

***

Son las siete de la tarde y Oreja se despide. Sin embargo, no se va del club. Aprovecha el resto del día y se queda hasta tarde en las parrillas para juntarse a cenar con los padres de los compañeros de su hijo mayor.

El caso del doping

Luciano Perdomo, jugador de Gimnasia, dio positivo en un control antidopaje que se había registrado el 27 de mayo, luego de un partido ante Colón. El doping en el deporte muchas veces avergüenza a los involucrados, que prefieren mantener el silencio o, en algunos casos, justificar lo sucedido con accidentes. En este caso, Perdomo reconoció su error y asumió la responsabilidad, mientras que el entrenador, Mariano Soso, solicitó que no se condene ni estigmatice al futbolista. Ante esto, Oreja manifestó: "Hablé con Luciano después de lo que pasó y le dije que lo bancaba con su decisión. Lo de Mariano me parece que fue ejemplar porque pocas veces se vio algo así. Es importante sentir el apoyo del entrenador".

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