Cristian Barrios tiene 19 años, es enganche de San Lorenzo y marcó un gol en su debut. Tiene de ídolo a Romagnoli y sueña con llevar adelante a su familia. De la ilusión a la realidad, el pibe cuenta sus inicios como futbolista y las dificultades que le tocó afrontar.

La historia del pibe maravilla que ilusiona a Boedo

Rodrigo Vizcarra (@emirvizcarra)

28 DE MARZO DE 2018

Faltaban cinco minutos. Nuevamente, San Lorenzo se quedaba afuera de la Libertadores, debía ganar y no lo había logrado en los primeros tres partidos. Transcurrían 84 minutos, empataba 1-1 de local ante la Unión Católica y el técnico azulgrana decidió que Fernando Belluschi sea reemplazado por un tal Nahuel Barrios. El ciclón era un mar de dudas y las miradas se cruzaban en la tribuna preguntándose quién era ese pibe que recién ingresaba y al que le quedaba larga la camiseta número 28. El resto es historia.

“No me tenían fe, pero demostré lo contrario”, asegura Cristian, que llegó al club ocho años atrás proveniente de Amor y Lucha, de Gerli. En 2016 fue elegido como el mejor juvenil de la institución debido a su desequilibrio, goles y gambetas con el 10 en la espalda.

Al diez lo tiene de ídolo y le tocó jugar a su lado. “Romagnoli es el máximo ídolo del club y mi ídolo también. Siempre lo miraba por tele y me preguntaba: '¿Llegaré a jugar con él?' Cuando entrenamos juntos lo miré y pensé 'lo logré'. Para mí fue un orgullo, una felicidad enorme”. No sólo se identifica con el Pipi, sino también con Messi, Tevez y Agüero por la baja estatura. Pero esto no resulta un impedimento para Barrios, aunque el miedo de no poder debutar por sus características físicas sí existió, a tal punto que le propusieron un tratamiento hormonal de crecimiento que nunca se concretó porque ya era demasiado tarde.

Fue una suerte del destino o casualidad, quizás, pero lo que fue causalidad fue que al minuto de haber ingresado esa noche de lluvia ante la Católica, Barrios haya recuperado la pelota en el área de San Lorenzo y la jugada haya terminado en gol suyo con un cabezazo al palo derecho del arquero chileno.

“¿Quién iba a creer que yo con 1,56 metros iba a hacer un gol de cabeza en un partido tan importante?”, entre risas se pregunta el Perro Barrios. Apodado así por el modismo popular que trajo consigo del barrio. Nacido en Dock Sud en 1998, criado por su mamá junto a sus siete hermanos, Cristian resalta las dificultades que tuvo para llegar al club:“Llegué a tardar dos horas para venir a entrenar, pero es un sacrificio que tenía que hacer”. Hace poco que se mudó a Flores y está por cumplir su primer sueño: llevar adelante a toda su familia para sacarla del barrio.

Debut soñado fue ese 25 de abril. San Lorenzo volvió a ganar en la Libertadores luego de dos años y el pibe fue el principal responsable. “Fue una noche inolvidable. Mis hermanos no lo podían creer. Abracé a mi mamá y nos pusimos a llorar por todo lo que habíamos pasado. Ella siempre se la bancó sola y nos crió de la mejor manera. Siempre le voy a estar agradecido”, recuerda.

Su esfuerzo, velocidad y creatividad en cada entrenamiento permitieron que Diego Aguirre posara sus ojos sobre él y nuevamente le tocase entrar cuando la clasificación en la Copa volvía a estar en la cuerda floja. “Aguirre me dijo que esté tranquilo y que haga lo que yo sabía. No me lo esperaba y por suerte se dio de esa manera increíble”, sostiene Cristian.

San Lorenzo perdía en el último partido del grupo ante Flamengo. Barrios se tira al piso, recupera la pelota ante el lateral brasileño, manda el centro y termina en gol de Angeleri. En el 2-1 final, también fue partícipe. Otra vez el pibe le devolvía la ilusión al pueblo azulgrana.

Hoy la historia es otra. Barrios se saca fotos con los hinchas, vive en Flores y el Ciclón está en octavos en la Libertadores. “Siempre pienso en todo lo que luché desde que llegué a San Lorenzo”, reflexiona sonriente, contento por su presente e ilusionado con el gran futuro que le espera. Humilde, de perfil bajo y siempre alegre, el pibe maravilla seduce a un club que demuestra que querer es poder y sino pregúntenselo a él.

VIDEO

El Equipo con Barrios

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