Hace cuatro décadas desaparecieron a Roberto Santoro, autor de Literatura de la Pelota, entre otros notables textos que siguen vigentes tanto como su historia. Testimonios de quienes lo conocieron en una semana de homenajes que el jueves a las 11 tendrá como escenario la escuela donde se lo llevaron aquella noche en el barrio de Once.

La poesía, la pelota y la memoria

Catalina Sarrabayrouse

28 DE MARZO DE 2018

“Me llevan”, gritó mientras dos oficiales lo sujetaban uno de cada brazo la noche del 1 de junio de 1977. Y así fue, se lo llevaron. Intentaron desaparecerlo, pero no se percataron de un detalle: su obra era más fuerte que las torturas a las cuales lo sometieron y mientras ella estuviera viva, Roberto Santoro también lo estaría.

Esa noche se encontraba con su cuñada en la Escuela Nacional de Educación Técnica 25 Teniente Primero de Artillería Fray Luis Beltrán ubicada en la calle Saavedra del barrio de Once. Ingresaron tres oficiales, le preguntaron “¿Usted es Roberto?” y, luego, con la excusa de que necesitaban dialogar sobre un alumno le pidieron ir afuera. Se negó. “Si él hubiera ido a la calle no sabríamos nada, sería como si se hubiese elevado en el aire y desaparecido”, comentó en una charla con El Equipo su hermana Emilia Santoro.

Roberto supo resumirse en la revista Rescate : “Sangre grupo A, factor Rh negativo, 34 años, 12 horas diarias a la búsqueda absurda, castradora, inhumana, del sueldo que no alcanza. Dos empleos. Escritor surrealista, es decir, realista del sur. Vivo en una pieza. Hijo de obreros, tengo conciencia de clase. Rechazo ser travesti del sistema, esa podrida máquina social que hace que un hombre deje de ser un hombre, obligándolo a tener un despertador en el culo, un infarto en el cuore, una boleta de Prode en la cabeza y un candado en la boca”. Así, sin enaltecerse ni posicionarse en ningún estandarte, vivía. A través de su poesía fue revolucionando mundos como lo hizo con el fútbol a través de Literatura de la pelota. Parecía que la literatura jamás jugaría con la pelota, que el fútbol nunca elegiría en un sorteo de equipos a las letras para jugar un picadito, pero Totito desafió a lo cotidiano con sus páginas. Para él no era una innovación, ya que en su interior estos dos mundos corrían siempre de la mano.Era un lector empedernido y un fanático de Racing que, a pesar de tener poco dinero, un libro nuevo siempre conseguía. “Le gustaban todos los autores que escribieran algo sobre la gente, le gustaban los que tenían relación con lo social”, narró su hermana Emilia, quien hoy guarda todos estos libros en una biblioteca inmensa.

Roberto llevaba siempre una pequeña libretita, en la cual anotaba todo lo que se cruzaba en su camino: graffitis, artículos de diario, frases. También tenía su propio archivo en el que juntaba recortes y así iba recopilando la información que llamaba su atención. Esta condición de “papelero”, como lo recuerdan sus amigos, fue fundamental para poder recolectar los textos que juegan en Literatura de la pelota. Ese partido que supera cualquier final de campeonato, cualquier Mundial y cualquier clasificación, donde los jugadores son heterogéneos desde Agustín Cuzzani pasando por Leopoldo Marechal hasta llegar a Bernardo Verbitsky, entre tantos otros. Increíble condición de entrenador tenía Santoro que lograba unir a los mejores en un mismo lugar.

A pesar de que el fútbol era importante para él, no era su único interés ya que como bien dijo una vez : “Nada de lo humano me es indiferente”. Y así creó junto al músico Eduardo Rovira, el poeta Luis Luchi y el artista Pedro Gaeta el grupo cultural Gente de Buenos Aires “Tenía una finalidad política de concientizar. En los encuentros se hablaba de pintura, de poesía, de teatro, de música y después la reunión terminaba con un debate sobre política. Asentábamos una posición en defensa del pueblo, pero con un sentido muy auténtico”, remarcó en diálogo con El Equipo Pedro Gaeta, quien tenía una amistad muy fuerte con Roberto. El inicio del vínculo fue por los años 60 a la salida del Cine Núcleo. “Escuche a alguien que estaba vociferando: ‘Salió la cosa, compre la cosa, yo la escribo yo la vendo…’ y mi ex mujer dijo ‘¡Ay, Totito!’ y me lo presentó. A partir de ahí tuvimos una relación de amistad y de trabajo”, recuerda el artista con lágrimas en los ojos.

Roberto consideraba como un primo hermano a Pedro. Ambos compartían la pasión y la militancia, uno desde el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y otro en el Partido Comunista. El artista se enteró de la desaparición de su amigo estando en Barcelona, asegura que allí las noticias llegaban mucho más que en el país, lo cual lo atemorizaba aún más y fue a partir de la recomendación de amigos que decidió no regresar hasta 1981. En cambio Santoro nunca pudo abandonar Argentina. “La noche anterior le dije: ‘Mirá, vos tendrías que irte, no yo’. Y él me dijo: ‘Si todos se van ¿quién queda acá para seguir luchando?’. Él sabía que le podía pasar. Imaginate que una semana antes de su desaparición fue a visitar a mi ex mujer y le dijo que ya estaba jugado, que en cualquier momento se lo iban a llevar”, comentó el pintor.

Su militancia era activa dentro del partido y también por medio de la poesía buscaba la revolución. “Si mi poesía no sirve para cambiar la realidad no sirve para nada”, sentenciaba Totito. Además de vendedor de verduras en el mercado, fue un precursor en el ámbito de los medios auto-gestionados, creó la revista El Barrilete, la carpeta No Negociable, entre otros, donde eludió a las editoriales como a un cono ya que no le interesaba tenerlas en su mismo equipo: “Si valía la pena recorrer editoriales, molestando el precioso tiempo de los hombres que esperan detrás del escritorio, hacer un buen negocio con el sudor de los otros”, escribió en Literatura de la pelota.

El dolor persigue a todos sus seres queridos y Oscar Garrido fue uno de los que estuvo con Santoro el día anterior a su desaparición: “Le compré dos libros, al otro día fui a la casa a pagárselos y me recibió la hermana y me dijo a ‘mi hermano lo secuestraron ayer’. En ese mismo momento me di cuenta de que no lo vería más. Varios sábados despuésfui a ver a la madre, a la señora y a la hija, pero me hacía muy mal, yo era muy asmático, volvía a casa y empezaba a respirar mal”, describió.

A la hora de caracterizarlo la palabra simpático se repite en boca de todos aquellos que lo conocieron y también todos destacan su carisma, su cultura y sobre todo su gracia. Hace 40 años que un grupo de tareas desapareció a Roberto Jorge Santoro, hace 40 años que el revolucionario del fútbol,de la literatura y de la forma de concebir el mundo fue censurado, hace 40 años que no se escucha el mangazo lírico que el poeta hacía para poder financiar las producciones. Cuatro décadas sin él, pero es no negociable dejar que su recuerdo vuele como un barrilete y mientras la hinchada lo rememora grita sin cesar al finalizar de leer la última página de Literatura de la pelota: "Si no lo vio, si no lo vio, usted no sabe lo que se perdió".

Actividades de homenaje a Roberto Santoro

-Lunes 29 de mayo:lectura colectiva de poesías con estudiantes de 1er. Año de Deportea en el marco de la materia Introducción al periodismo y la información deportiva (IPIDEP). Teatro Astral. 10:30 a 11:30. Av. Corrientes 1639. CABA.

-Jueves 1 de junio: Lectura colectiva de poesías con estudiantes de 1er. a 5to. año de la Escuela Técnica “Fray Luis Beltrán”, establecimiento en donde secuestraron a Roberto Santoro hace 40 años. Concurrirá el periodista y docente de Deportea Ariel Scher junto a familiares y amigos de Santoro. Horario: 10:30 a 11:30. Av. Jujuy 780. CABA.

-Viernes 2 de junio:Acto en el Centro Cultural de la Memoria “Haroldo Conti”. Hablarán Pedro Gaeta y Lilian Garrido, entre otros. Se denominará a la terraza del Centro con el nombre de “Roberto Santoro”.Horario: 19:00. Av. Del Libertador 8151. CABA.

-Sábado 3 de junio:Se colocará una baldosa, construída con la participación de los vecinos, en la vereda de la casa donde vivió Santoro en el barrio de Chacarita. Horario: 11:00 Fraga 568. CABA.

-Desde el 1 de junio y durante todo el mes se difundirán desde las redes sociales de TEA y DeporTEA los videos de la iniciativa #RobertoSantoro40años, 40 lecturas.

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