Capital Federal • T ° - H %

José Luis Gómez en la Fortaleza, tras el encuentro con El Equipo.

José Luis Gómez, el 4 de Lanús: "En mi casa se comía al mediodía o a la noche"

José Luis Gómez, el lateral derecho de Lanús, repasa su infancia en Santiago del Estero y cuenta cómo con el fútbol gambeteó el hambre y la pobreza.

COMPARTIR
Catalina Sarrabayrouse (@catasarra)
10 de Abril de 2017

No es habitual que un protagonista agradezca por ser entrevistado, en general los periodistas corren por conseguir que el personaje articule más de dos palabras, pero José Luis Gómez es diferente.

Al finalizar el entrenamiento de un jueves parado, un jueves en el que miles de trabajadores no asistieron a cumplir con su obligación habitual para defender sus derechos, aparece este pequeño hombrecito con una mirada sincera. Pregunta si pueden esperarlo a que termine de bañarse y ante la respuesta agradece con una sonrisa grande. Una hora más tarde pide disculpas agachando la cabeza como un niño que tiene miedo a que su madre lo rete y se sienta en las tribunas del estadio del Club Atlético Lanús para viajar en el tiempo y rumbo a Santiago del Estero, para repasar su historia.

José Luis es vergonzoso; también es sincero. Habla con paciencia y cuida sus palabras como si las tuviera contadas. Su historia en el mundo del fútbol comienza de pequeño en un pueblo de Santiago del Estero y con un padre dispuesto a colaborar con su hijo y los niños del barrio con lo poco que tenía: "Mi papá tenía una escuelita para ayudar a los chicos que andaban en la calle metidos con la droga; con 50 centavos nos llevaba en una camioneta y jugábamos el campeonato. Algunos chicos no tenían, porque 50 centavos era mucho antes, y mi viejo les decía: 'vamos igual'", cuenta el defensor con una sonrisa.

Así, en medio del hambre y con un referente generoso que no conocía la codicia, fue adquiriendo los valores que hoy pregona. Muchos dicen que todo en la vida vuelve y la ayuda de su padre le fue retribuida en el club El Albito: "Yo jugaba en El Albito desde los 8 años, mi familia no tenía para pagar los viajes y entre los padres me ayudaban. Me compraban un conjunto del equipo y me llevaban, mi viejo me daba 100 pesos que para mí era un montón. Yo me iba con esos 100 pesos y volvía con esos 100 pesos, los cuidaba mucho. Después volvía acá y me compraba de todo, un alfajor costaba 25 centavos, pero cuidaba mucho la plata que me podía dar mi viejo".

Este defensor de 23 años parece tener una memoria distinta al resto de los mortales, recuerda cada etapa de su vida con mucha precisión, no hay espacios en blanco ni olvidos. Al escucharlo hablar con tanta claridad sobre lo vivido emprendemos un viaje juntos, las anécdotas nos transportan a este pueblo de Santiago donde tenía que compartir la casa con 12 hermanos. Al hablar de El Albito se acuerda de los sánguches de milanesa y cuenta con nostalgia: "Siempre había algún compañero al que no le gustaba o no comía por algo el sánguche y yo le decía si me lo podía dar a mi, lo guardaba en la mochila y se lo llevaba a mis hermanitos cuando volvía".

A los 12 años dejó el barrio 25 de Mayo, en La Banda, al norte de Santiago y se trasladó a la provincia más grande del país para jugar en Quilmes Atlético Club. Al oírlo relatar ese cambio de vida es fácil darse cuenta que no le fue sencillo, comienza a hablar aún más despacio y recuerda: "Apenas llegué me puse a llorar porque mi papá se tenía que ir y yo me tenía que quedar y por suerte justo apareció el pibe que yo conocía". Encontrar a un compañero de su ciudad, una cara conocida, fue lo que le permitió emprender este nuevo camino de una forma menos traumática y destaca con una sonrisa el compañerismo dentro de la pensión.

José Luis tiende a resaltar en toda la charla los grupos con los cuales convivió, considerándolos en todo momento una parte fundamental de su carrera. Esta nueva vida, abandonando su hogar para sumergirse en el caos porteño, no fue del todo sencilla en relación al ámbito académico. No le gustaba ir al colegio ya que no se sentía cómodo y se rateaba constantemente. La distancia con su familia no colaboraba tampoco, a pesar de que todos ellos se habían trasladado a Villa Lugano solo podía visitarlos los fines de semana y cada despedida era más dolorosa que la anterior.

Al finalizar su contrato en Quilmes no quería volver a vestir una camiseta, ni defender ningún color: "No quería jugar más yo quería trabajar. Estaba un poquito grande, quería tener mi plata y ayudar a mi familia que lo necesitaba. Nosotros somos muchos hermanos y el único que trabajaba era mi papá", asegura este defensor cuyo corazón es más grande que toda su familia. Así fue que comenzó a descargar telas de los camiones para los comercios de Flores y cobraba 400 pesos que le daba a su papá para así poder colaborar con su familia.

Después de un tiempo, gracias a los consejos de su hermano mayor, el fútbol volvió a su vida y formó parte de Racing: "Al tiempo (Luis) Zubeldía me subió, la primera vez que fui al banco después de un entrenamiento me llevaron y me dijeron que iba a concentrar. Ahí me dieron un bolso lleno de ropa, el utilero me dijo que me la probara a ver si me andaba. Yo dije muchas gracias, vi lo que tenía y no lo podía creer ¡Toda esa ropa para mi!", recuerda entre risas. José Luis no se avergüenza de su situación económica, sino que siempre le sirvió como motor para seguir esforzándose. Al recordar su paso por La Academia una vez más destaca el apoyo que recibió. Sebastián Saja y Gabriel Hauche, entre otros, fueron quienes más lo apoyaron junto con "Zuculini que era el más pibe, era el que más te hablaba. Si necesitabas un par de zapatillas te daba, llegabas y te daba un par de botines para que empezaras a entrenar, te ayudaba mucho".

Al llegar Diego Cocca a Racing quedó relegado del equipo, solo tuvo un partido en Primera, del cual tiene recuerdos no tan buenos debido a la falta de rodaje. Su siguiente destino fue San Martín de San Juan, donde fue enviado a préstamo y también elige destacar la contención de sus compañeros. Los vínculos son más importantes que la dirigencia, el sueldo o los resultados para este santiagueño noble. Luego de un año, a pesar de que el club estaba interesado en su continuidad, surgieron otras propuestas y junto a su familia optaron por Lanús.

A pesar de haber cambiado de camiseta en más de una oportunidad hay un solo camino que jamás dejó de elegir y es el de la generosidad: "Yo ahora a mis cinco hermanos más chicos les compro las cosas para el colegio, las zapatillas, la ropa, me encargo yo. Mi viejo todavía va a comprar a Once o a La Salada, yo si es por mi voy todos los días a Once. Me compro la ropa ahí, a veces me doy mis gustos en las grandes marcas de ropa, pero soy más de ir a Once a Pompeya que la ropa está más barata y también le compro a mis hermanos. Están creciendo y quiero darle esos gustos que mis viejos no me pudieron dar".Hablar de Once o de La Salada a muchos puede generarles cierto pudor, pero la vida consumista, la pasión por las marcas, la carrera por tener el último y mejor auto, no son prioritarias para él.

El fútbol y el éxito no solo cambiaron su vida sino también la de toda su familia: "En mi casa se comía o al mediodía o a la noche. Si comías al mediodía, a la noche una taza de té con pan. Cuando yo llegué acá lo primero que hice con el sueldo fue decirles a mis hermanos que se comía al mediodía y a la noche. Era así, con lo que podía iba al supermercado y compraba todo para casa y ahora se come al mediodía y a la noche", relata con orgullo este pequeño héroe.

A lo largo de su vida supo mantener bien cerca y por sobre todas sus obligaciones sus vínculos tanto familiares como las amistades. Al hablar de sus amigos, aquellos hermanos que se eligen, José Luis se entusiasma recordando asados y picados, pero en un momento comienza a bajar la cabeza y su voz empieza a disminuir, es la droga que lo atormenta. "Hay amigos que se metieron en el tema de las drogas, yo trato de decirles que no hagan eso, que es lo peor que están haciendo, que se están confundiendo mal y tienen que pensar un poco. El tema es que es un vicio para ellos y es difícil que salgan", cuenta con tristeza. A ellos también los ayuda, les da plata para que se compren comida o para que le den a su familia, pero si le piden para la droga se niega porque siente que los defrauda.

Su visión sobre la sociedad es bastante clara, repudia el aumento de los peajes, cuestiona la pobreza: "Hay mucha gente que necesita y hay otros que se hacen los vivos y se la están robando, pero espero que el país mejore". Aun así, prefiere no analizar la situación económica del país en profundidad porque como dice la canción de Sumo "mejor no hablar de ciertas cosas".

A pesar de que hoy está siendo observado por clubes de otros países e incluso por el técnico de la Selección Argentina, su humildad se mantiene intacta: "Sería un sueño jugar con (Lionel) Messi, conocerlo nomás sacarme una foto, sería algo bueno, pero todo siempre se puede ¿no?", y claro si lo dice José Luis, ¿cómo no creerle?.

 

Fútbol

"Volvió a revivir el gigante dormido"

Gabriel Lobos es un símbolo del fútbol de Los Andes. Ganó un ascenso en 2000, hizo gran parte de su carrera en el club y ademas de ser hincha y socio, ahora también es el manager. "No es barato ascender, se necesita mucho dinero" le reconoció a El Equipo.

Cuando nacieron dos íconos

Este jueves se conmemora el 31° aniversario de los dos goles de Diego Maradona a Inglaterra. Para refrescar el partido y, por supuesto, ambas anotaciones, Jorge Burruchaga y Ricardo Bochini, compañeros del 10 en México 86, hablaron con El Equipo.

Se juega como se escribe

Angel y María Cappa presentaron su libro "También nos roban el fútbol" junto a Cesar Luis Menotti y Claudio Morresi.

Viaje al interior de Brian Sarmiento

Entrevista al jugador que rompe con los estándares, que tiene una banda de música y que ayuda en lo que puede. "Quiero que me recuerden como una persona feliz, que no le hace mal a nadie", explica el futbolista que dice estar viviendo una película.

Gica Hagi siempre está

Vitrolul, el equipo fundado y dirigido por Gheorghe Hagi, el gran jugador que enfrentó a Diego Maradona en los Mundiales de 1990 y 1994, ganó el campeonato rumano de Primera División, tras una polémica definición con el FCSB de Bucarest, el ex Steaua.

Órteman: "Riquelme hizo fácil la Libertadores"

El ex jugador de Boca recuerda el título de hace diez años y dice que por Román pasaba todo el juego del equipo.

(+) video

José Luis Gómez

Lo mejor del lateral derecho en San Martín y en Lanús.

(d) noticias

Proponen que Buenos Aires sea declarada como "Ciudad del Skate"

Se trata de una iniciativa llevada a cabo por los diputados de PRO, Daniel Del Sol y Roberto Quattromano, que presentaron el proyecto en la Legislatura porteña. Es un deporte urbano que crece día a día y es practicado por miles de jóvenes.

Dybala salió campeón

A pesar de no haber podido quedarse con la Champions League, en Laguna Larga, su pueblo natal, lo siguen como a un dios y es la inspiración de los más chicos.

Argentina, sede del Panamericano Adulto Femenino de Handball

Buenos Aires recibirá a partir del 18 de junio a 10 seleccionados del continente americano que disputarán, hasta el 25 del mismo mes, el evento que se llevará a cabo en Villa Ballester.

Zabaleta se despidió del City

El defensor dijo adiós al Manchester City tras nueve años en la institución, luego de la victoria por 3 a 1 frente al West Bromwich Albion, en el que jugó los últimos 38 minutos y recibió una cálida despedida de sus compañeros y fanáticos Citizens.

El mundial sub 17 de basquet, una oportunidad para la CABB

Argentina vuelve a ser sede de un torneo FIBA luego de 12 años. Santa Fe y Rosario serán organizadoras del certamen y según el periodista Germán Beder, esta es una buena chance para que la entidad demuestre solidez y seriedad.

Las nuevas viejas aventuras de Maradona

Volverá a ponerse el buzo de entrenador, en un equipo de la segunda división de los Emiratos Árabes Unidos, donde vive hace años.

Baccino: “Quiero estar en un quinto Juego Olímpico”

El judoca argentino, el máximo ganador de medallas a nivel continental, le contó a El Equipo qué lo motiva a sus 46 años para intentar ir a la cita de Tokio.

Facebook

Twitter

El arte del gol

El fútbol es arte y Maradona el máximo exponente de una actividad sensible para los argentinos. A 30 años…

Los goles después de “El gol”

Tras el “Gol del Siglo” a Inglaterra, Maradona le convirtió a Bélgica dos tantos maravillosos en…

Dibuje, maestro

Para Augusto Costhanzo, dibujante argentino, Diego fue el responsable de unir sus pasiones, de encontrar la relación…

El mejor compositor de la pelota

El fútbol es música y Diego interpretó la mejor melodía. En diálogo con El Equipo, Valeria…

Desaparecer dos veces

Jorge Julio López fue secuestrado y torturado durante la última dictadura cívico militar, pero volvió…

Los Espartanos: en libertad tras las rejas

En el penal de San Martín, 35 reclusos formaron un equipo de rugby que se enfrenta con clubes poderosos. El deporte…

La Peque de oro

Paula Pareto alcanzó la cima del judo olímpico y demostró, una vez más, por qué pertenece…

La Chapa del campeón

Con Retegui en la conducción, los Leones quedaron en la historia del deporte argentino con el oro en Río y…

La Torre de plata

El tenista argentino Juan Martín Del Potro perdió en la final ante el británico Andy Murray y no pudo…

Son leyenda

Luis Scola, Andrés Nocioni, Carlos Delfino y Emanuel Ginóbili fueron los cuatro sobrevivientes de la Generación…