Ante la alta demanda para ser socio del club, la gestión de Daniel Angelici puso en marcha un plan: la creación del socio adherente. ¿Con qué fin fueron creados?

Socios Adherentes: el negocio de la pasión

Ignacio Sánchez @NachoSanchez100

28 DE MARZO DE 2018

“Socio adherente: A un paso de tu sueño”, el eslogan invita a ilusionarse. Para cualquier hincha, la posibilidad latente de ser parte del mundo Boca es algo inigualable. La inclusión de los socios adherentes, que fue una de las promesas de la campaña de Angelici, comenzó en marzo de 2012. La chance de poder ir a la Bombonera y utilizar las instalaciones del club era inigualable. Por eso, Boca le da la chance a cualquiera para que se convierta en socio adherente. ¿A cualquiera?

No, no es para cualquiera. La primera pauta marca que los ingresantes deben abonar la mitad de la cuota de los socios activos, es decir, 170 pesos. De esa manera, figurarán en una interminable lista (hay más de 100 mil adherentes) donde supuestamente pasarán 2000 por año a ser activos. Así, empezarán a colaborar con el club abonando más de 2000 pesos anuales, con la suerte de quizá en dos años conseguir el pasaje directo a la Bombonera.

La segunda traba es la menos incluyente. Para convertirte en socio adherente tenés que pagar con tu tarjeta de crédito y adherirte al débito automático del club. Por lo tanto, las personas que no estén bancarizadas no podrán acceder a esta posibilidad. A un paso de tu sueño, sí. Solo con tarjeta de crédito y sí es con la del banco que es el principal sponsor del club, mejor. Así conseguís los descuentos.

Pero eso no es todo. Cada vez que los socios adherentes quieran acceder a un partido en la Bombonera, nada más podrán hacerlo a través de internet. Cada viernes al mediodía, deberán ingresar a una página web y apretar el botón de actualizar, rogando que una de las pocas entradas que estén disponibles sea para ellos. Si se cumple el milagro, tendrán que abonar otra suma (depende de la importancia del partido, pero oscila los 100 pesos) para poder obtener el pase al estadio. Pasando en limpio, si el socio adherente acude dos veces a la cancha por mes, tendrá que pagar unos 370 pesos. Una cantidad mayor a la que paga el socio activo, que no tiene que pasar por estas incomodidades y tiene su entrada a la cancha asegurada cuando quiera.

El socio adherente podrá hacer las mismas actividades que un socio activo. Tendrá su carnet y podrá acceder a los mismos beneficios. Con la excepción de dos pequeños detalles. No podrá ingresar a la cancha en los partidos y tampoco participará de las elecciones del club. ¿Si Boca tiene entre 150 y 170 mil socios, y más de 100 mil de ellos son adherentes, cuántos participan de las elecciones? En el último sufragio, no fueron más de 15 mil. Angelici ganó con comodidad. El mismo que llevó adelante la creación del socio adherente se beneficia de que no puedan votar.

“Los socios adherentes se crearon porque querían pertenecer. Porque no había más lugar”, afirma un dirigente de peso a El Equipo. ¿Fue por ese motivo? En la última renovación de carnet, los socios adherentes tenían la posibilidad de participar de una encuesta propuesta por el club: ¿Cree usted que el club debe construir un nuevo estadio en reemplazo de la Bombonera? Los socios adherentes no pueden elegir quien llevará en sus manos el destino del club, pero sí se les consulta si están a favor de uno de los cambios más grandes de los últimos tiempos ¿Suena muy rebuscado pensar en la creación de los socios adherentes con el fin de utilizarlos como herramienta de aprobación para el negocio millonario de la creación del nuevo estadio?

Un testimonio auténtico

La ilusión de pasar a ser socio activo lleva a los hinchas a arriesgarse, muchas veces, sin analizar el peligro de las propuestas. Santiago es socio adherente desde febrero de 2015. Está de acuerdo con que haya una reforma en la Bombonera, pero no quiere que hagan una cancha nueva. La ilusión de poder ir todos los partidos de local no tapa el amor por el estadio propio. A finales del año pasado, recibió un guiño por parte de un amigo suyo para pasarse a socio activo. Por fin podría ir a la cancha tranquilo, cuando quisiese.

La movida era arriesgada, pero el amor por Boca puede más. Un empleado del departamento de socios, bajo el nombre de “Julio César”, le ofrecía la posibilidad de ponerlo primero en la lista de socios adherentes que pasaban a ser activos. ¿Qué quería a cambio? Nada menos que 2400 pesos, efectuados en dos pagos. El amigo de Santiago, socio activo, era el encargado de cruzar mails con el empleado del club. Así, fue citado al Unicenter para llevar adelante el primer pago de 1200 pesos. Una vez realizado, “Julio César” le entregó a cambio el carnet de socio activo, con la premisa de activarlo cuando se complete la totalidad de lo acordado. ¿Cumplió?

Pasaba el tiempo y Santiago no tenía respuestas. Uno, dos, tres meses. “Julio César” ya había hecho el negocio. Bloqueó a Santiago y a su amigo de todo tipo de comunicación posible y nunca se supo más de él. Hoy Santiago sigue siendo socio adherente. Hace casi un año que no va a la cancha. Dice estar cansado de actualizar todos los viernes la página de internet que reparte las entradas. También guarda su carnet de activo, con la esperanza que en algún momento funcione.

Las peñas, un caso resuelto

La estrategia más inteligente de Angelici en las pasadas elecciones fue la decisión de convocar a Royco Ferrari como vicepresidente. Ferrari es el amo y señor de las peñas de Boca en todo el interior del país. Con su llegada a la mesa chica de la dirigencia de Boca la problemática de los socios a lo largo de Argentina está resuelta. Así lo destaca Diego Baravelle, que está a cargo de la Peña de San Francisco, una de las más antiguas del país: “Royco caminó realmente con las peñas, con mucho compromiso y frecuencia. Es importante que la gente vea que los dirigentes nos valoran y nos tienen en cuenta”.

Si bien destaca que no suele sobrepasarse la demanda de entradas en los partidos, Baravelle sostiene que la peña tiene pocos recursos para ir a la Bombonera: “Boca no emite entradas hace mucho. Las peñas pueden comprar abonos. A través de internet se pude utilizar el abono solidario. Abonados que no van y avisan. El club ofrece ese lugar”.

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