De la mano de Scolari, Brasil cambió el perfil de sus mediocampistas, y los creativos ofensivos, como Ronaldinho o Kaká, no tienen lugar en el Scratch, a diferencia de lo que pasaba años atrás.

La Verdeamarelha extraña a jugadores como Sócrates

@equipotyd

28 DE MARZO DE 2018

De la sobreabundancia de mediocampistas conductores que tenía Brasil en el primer Mundial de Sócrates, España 1982, ha pasado a la ausencia casi absoluta. En la Península ibérica, el mediocampo integrado por Zico, Falcao, Sócrates y Toninho Cerezo derrochaba fútbol ofensivo y talento. Salvo éste último, todos repitieron en México 1986.
Cuando jugaron con Italia, por los cuartos de final en el 82, el empate les daba la clasificación, y tuvieron tres veces el resultado a su favor: 0 a 0, 1 a 1 y 2 a 2, antes de terminar perdiendo por 3 a 2, con el recordado triplete de Paolo Rossi.
Sin embargo, Brasil nunca especuló ni buscó cuidar el resultado. Zico definió al juego de esa Selección como “ofensivo, siempre pensando en anotar goles”. Su compañero Falcao defendió el estilo sosteniendo que "la Selección no sabía jugar de una manera diferente". Luego, Brasil fue contagiándose de las corrientes mundiales de mediocampistas más férreos para la marca, hasta el punto de que hoy el entrenador Luiz Felipe Scolari no tiene a ningún jugador de ese perfil entre los integrantes de la selección.
Ronaldinho jugó un amistoso el año pasado con la Selección, al igual que Kaká. Ambos jugadores, sin embargo, quedaron fuera de la convocatoria para disputar la Copa Confederaciones que Brasil organizó y ganó ese mismo año. Ambos jugadores son muy conocidos por el entrenador ya que fueron campeones del mundo con él en Corea y Japón 2002.
El volante creativo que sí fue tenido en cuenta por el técnico es Hernanes, que participó en los cinco partidos de la Copa Confederaciones, pero sólo en uno como titular. Además participó de 10 amistosos desde la asunción de Scolari, aunque únicamente dos veces desde el arranque. Tampoco fue citado para el último amistoso frente a Sudáfrica, el único que lleva disputado Brasil en 2014.
Paulo Henrique Ganso fue la gran apuesta de Mano Menezes, el predecesor de Scolari en la Selección. Fue titular reemplazando a Kaká tras el Mundial de Sudáfrica 2010 y conservó ese lugar para la Copa América Argentina 2011. Tras formar parte del equipo que fue subcampeón en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y la asunción de Scolari ya no volvió a tener posibilidades con el conjunto nacional.
La falta de volantes con las características de Sócrates no merma, sin embargo, la confianza del entrenador de cara al Mundial se mantiene en alto. "Brasil no tiene presión para ser campeón: Brasil va a ser campeón. Es difícil ser humildes cuando somos los mejores", dijo en 2013. Scolari aumentó la apuesta este año cuando declaró: "Si no gano la Copa, pido asilo en Kuwait". Confianza no le falta; volantes creativos, a pocas semanas para el Mundial, sí.

De la sobreabundancia de mediocampistas conductores que tenía Brasil en el primer Mundial de Sócrates, España 1982, ha pasado a la ausencia casi absoluta. En la Península ibérica, el mediocampo integrado por Zico, Falcao, Sócrates y Toninho Cerezo derrochaba fútbol ofensivo y talento. Salvo éste último, todos repitieron en México 1986.

Cuando jugaron con Italia, por los cuartos de final en el 82, el empate les daba la clasificación, y tuvieron tres veces el resultado a su favor: 0 a 0, 1 a 1 y 2 a 2, antes de terminar perdiendo por 3 a 2, con el recordado triplete de Paolo Rossi.

Sin embargo, Brasil nunca especuló ni buscó cuidar el resultado. Zico definió al juego de esa Selección como “ofensivo, siempre pensando en anotar goles”. Su compañero Falcao defendió el estilo sosteniendo que "la Selección no sabía jugar de una manera diferente". Luego, Brasil fue contagiándose de las corrientes mundiales de mediocampistas más férreos para la marca, hasta el punto de que hoy el entrenador Luiz Felipe Scolari no tiene a ningún jugador de ese perfil entre los integrantes de la selección.

Ronaldinho jugó un amistoso el año pasado con la Selección, al igual que Kaká. Ambos jugadores, sin embargo, quedaron fuera de la convocatoria para disputar la Copa Confederaciones que Brasil organizó y ganó ese mismo año. Ambos jugadores son muy conocidos por el entrenador ya que fueron campeones del mundo con él en Corea y Japón 2002.

El volante creativo que sí fue tenido en cuenta por el técnico es Hernanes, que participó en los cinco partidos de la Copa Confederaciones, pero sólo en uno como titular. Además participó de 10 amistosos desde la asunción de Scolari, aunque únicamente dos veces desde el arranque. Tampoco fue citado para el último amistoso frente a Sudáfrica, el único que lleva disputado Brasil en 2014.

Paulo Henrique Ganso fue la gran apuesta de Mano Menezes, el predecesor de Scolari en la Selección. Fue titular reemplazando a Kaká tras el Mundial de Sudáfrica 2010 y conservó ese lugar para la Copa América Argentina 2011. Tras formar parte del equipo que fue subcampeón en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y la asunción de Scolari ya no volvió a tener posibilidades con el conjunto nacional.

La falta de volantes con las características de Sócrates no merma, sin embargo, la confianza del entrenador de cara al Mundial se mantiene en alto. "Brasil no tiene presión para ser campeón: Brasil va a ser campeón. Es difícil ser humildes cuando somos los mejores", dijo en 2013. Scolari aumentó la apuesta este año cuando declaró: "Si no gano la Copa, pido asilo en Kuwait". Confianza no le falta; volantes creativos, a pocas semanas para el Mundial, sí.

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