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Lucha Aymar con Diego Maradona en los Juegos de Londres 2012.

Ser Maradona no es para cualquiera

Lucha Aymar, Juan Imhoff, Manu Ginóbili, Leo Messi, Juan Manuel Fangio, Carlos Monzón y Guillermo Vilas lograron en sus deportes lo que Diego ante los ingleses: una jugada, un gol, una maniobra, una trompada; un sello para toda la historia del deporte argentino.

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Nicolás Bruno (@NicoJBruno)
21 de Junio de 2016

Todos soñamos ser “Maradona”, como algo inalcanzable, utópico, divino. Sin embargo alguien tuvo que ser el inspirador, el extraterrestre que hizo que hoy Messi sea menos que alguien. La expresión “¿Quién sos? ¿Maradona?” viene de lo realizado por un argentino nacido en Villa Fiorito que un día encaró a un ejército inglés con una pelota de fútbol y convirtió el mejor gol del siglo, de la historia, luego de que Dios le haya dado una mano para abrir el marcador.

Tras haber perdido la final del mundo en básquet frente a Serbia en 2002, Argentina debutaba en los Juegos Olímpicos de Atenas frente a su némesis. Luego de una primera mitad casi perfecta de nuestro país, el fantasma de aquel partido perdido apareció y dio vuelta el marcador para los europeos. A falta de menos de cuatro segundos, Dejan Tomaševi? fue enviado a la línea, igualados en 81. Convirtió uno de los dos. Argentina no tenía tiempos muertos, por lo que improvisó saliendo desde abajo del aro para Montechia, quien la cruzó para Manu Ginóbili, quien ya tenía un anillo de la NBA en su mano. Él era el elegido, él iba a ser “Maradona”, tras arrojarse de palomita quién sabe si para evitar la marca, impulsarse o buscar la falta. Entró, sobre la chicharra, buzzerbeater, o como más guste. Empezó el camino de gloria: Argentina oro olímpico. Manu, la leyenda viviente, el de los cuatro anillos, el elogiado por LeBron James, Kobe Bryant y Kevin Durant, entre otros, el mejor extranjero de la historia de la NBA, fue y es “Maradona”.

Rosario celebraba la XII edición del Campeonato Mundial de hockey femenino sobre césped. Sí, Rosario, quien vio nacer a figuras como Marcelo Bielsa, César Luis Menotti, Oscar Ruggeri y, nada menos que Leo Messi, también fue hogar de una chica: Luciana Aymar. Sí, conocido el nombre. Lucha es “Maradona”. Es cierto que aquel gol a China, en el 2-0 a favor en el mundial, encarando igual que Diego pero del otro lado, sin amagar al arquero pero terminando de rodillas en el césped, fue lo que nos llevó a mencionarla. Sin embargo, a pesar del gol del siglo del hockey, Lucha ya era, es, incluso retirada, y seguirá siendo la “Maradona” de musculosa y pollera. Ocho veces balón de oro en hockey, cuatro consecutivos, ya era la mejor jugadora de todos los tiempos. Pero en 2008, cuando había sido premiada por quinta vez con este galardón, fue nombrada como Leyenda del hockey por la Federación Internacional. La Maga fue “Maradona” frente a China, pero rompió esa barrera y quedó en la historia grande del deporte argentino y mundial para compartir mesa con gente como Diego y Manu.

Dos deportes muy populares en nuestro país que a veces son olvidados son el boxeo y el automovilismo. Allí, referentes de máxima expresión a nivel mundial han encandilado los ojos de más de un argentino, y lo siguen haciendo de algún nostálgico. El 7 de noviembre de este año se cumplirán 46 años de la hazaña deportiva realizada por Carlos Monzón. Su víctima fue nada más y nada menos que Nino Benvenutti, en Roma. Lo arrinconó, lo acomodó y lo tiró, para que no se levante más a pelear, para que agiten la toalla blanca, para salir campeón del mundo. Ser “Maradona” no es sólo para talentosos, sino para íconos que están destinados a derrotar gigantes, a hacer tambalear dioses para demostrar ser el titán, aunque tengan que manejar un auto. Eso fue Carlos Monzón, quien, como Diego también hizo aquella tarde en el Azteca, usó su mano para derrumbar a Benvenutti, y eso fue también Juan Manuel Fangio. Su gol a los ingleses, para cumplir su sueño, fue aquel título de Fórmula 1 en 1951. Con él ingresó en la historia, pero forjó la base para los cuatro consecutivos que conseguiría luego entre 1954 y 1957. Tras ser secuestrado en la segunda casa de Diego, Cuba, el más ganador de F1 hasta 2003, superado por Schumacher, decidió abandonar las pistas, para ser recordado, en sus tiempos, como el mejor, y en nuestros tiempos, como “Maradona” al volante.

Inglaterra fue testigo del gol del siglo, pero también fue tierra de pumas. En 2015, Argentina consiguió un digno cuarto puesto en el Mundial de rugby disputado en tierras de Isabel II. Tras superar con holgura un grupo complicado, detrás de Nueva Zelanda, como casi todos casi siempre, los cuartos de final frente a Irlanda revivían viejas batallas. A pesar de la ventaja de 13 puntos, los Pumas no la pasaban bien en el segundo tiempo. Hasta que Fernández Lobbe se vistió del “negro” Enrique y asistió, por así decirlo, a Juan Imhoff que sabía que su palomita iba a ser tapa de los diarios, que estaba sentenciando otro pase a semifinales, que estaba haciendo historia. Argentina, cuartos de final, jugada memorable para sentenciar un encuentro que todavía estaba abierto frente a un equipo anglosajón, de Gran Bretaña, para clasificar a semifinales: Imhoff fue “Maradona”, al menos por unos segundos.

A pesar de no ser la época de Hugo Porta, hoy por hoy el rugby se popularizó ampliamente, justamente en base a él. Esto mismo pasó con el tenis, tras la época del gran Guillermo Vilas. “Willy” es “Maradona”, sin lugar a dudas, por haber ganado el Australian Open en dos oportunidades, una vez el Roland Garros, el US Open y el Masters, pero también por haber sido un símbolo en su tiempo. Es más, fue quien le dio nombre al tan famoso recurso de la “Gran Willy”, inspirado en el polista Juan Carlos Harriot, argentino también como Diego y todos estos elegidos, quien fue el “Maradona” de antaño y realizó el movimiento entre las patas de su caballo para una publicidad. Vilas lo recreó por primera vez frente a Wanaro N´Godrella, un tenista francés que fue el primer testigo del “punto del siglo”, valga la redundancia, pero lo inmortalizó innumerables veces frente a sus máximos rivales, Bjorn Borg, Jimmy Connors y José Luis Clerc, para ser lo que soñamos: “Maradona”.

Una jugada puede hacer historia. Una trayectoria, como Lucha. Un título, como Fangio. Una jugada, como Imhoff. Una final, como Monzón. Un movimiento, como Vilas. Un segundo, como Manu, quien luego lo convirtió en una carrera majestuosa. Sin embargo, toda comparación sería innecesaria, invaluable, si no lo mencionamos. Si no le dedicamos uno o dos párrafos a quien resume todo tipo de paridad, o por lo menos un intento: Lionel Messi.

La mitología griega explica a la reencarnación como el renacimiento de un alma humana para poder perfeccionarse y ver las cosas de otro modo. El 17 de abril de 2007 Diego decidió volver a jugar. Es complicado hasta de forma subjetiva determinar si Messi perfecciona a Maradona, o jamás tendrá la posibilidad de amenazar su trono, porque son diferentes, incomparables. Sin embargo, hace nueve años, aquella noche catalana de Copa frente al Getafe nos cumplió el sueño de poder contrastar a dos zurdos, petizos, mágicos y, sobre todo, argentinos. Nacho Santamaría y Javier Paredes en el camino, como Glen Hoddle y Peter Reid aquella tarde del 22 de junio. David Belenguer y Alexis Ruano ni siquiera lo vieron ingresar al área, todavía lo están buscando, al igual que los homónimos de Terry Butcher y Fenwick al pelusa, quienes ni siquiera detectaron si los encandiló el sol o la sombra del Azteca les jugó una mala pasada. Por último Luis García se desparramó soñando frenar aquella pulga, y honrando en vida a Peter Shilton, quedó ridiculizado a pesar de luego conseguir la clasificación a la final de la Copa del Rey.

Unos meses más tarde, el mismo rosarino decidió hacer uno con la mano en el clásico catalán, emulando al astro de Villa Fiorito. El Camp Nou se sigue rindiendo a los pies de su dios, quien equiparó el enfrentamiento frente a la Casa Blanca, quien lidera incluso el sector de la revolución catalana que se desarrolla en una cancha de fútbol. Por lo menos así lo sienten los blaugranas. Por eso siguen clamando el famoso “Meeeessi, Meeeessi” en honor al número 10, al mejor culé de la historia, y por qué no, el mejor de todos los tiempos. Es subjetivo, pero por lo menos es nuestro “Maradona”, el del siglo XXI.

Todos soñamos ser “Maradona”. En el trabajo, en el colegio, ya sea en el patio o en el aula, en el club, hasta la vida uno quiere encararla “a lo Maradona”. Sin embargo unos privilegiados, gente tocada por una varita heredera, hecha de una madera derivada de aquella varita madre que embrujó aquel pelo enrulado, son quienes, en un par de segundos, fueron “Maradona” para el pueblo argentino. Diego hubo uno sólo, “Maradona” en cancha fueron unos pocos. Pero aunque sea en nuestros sueños, alguna vez fuimos todos.

Fútbol

Llegó la hora de Tagliafico

Un lateral con marca y proyección que finalmente tendrá su oportunidad en la Seleccion mayor. Bauza lo había descartado por su baja estatura. Pero para su actual técnico en Independiente, Ariel Holan, es un pequeño gigante dentro y fuera de la cancha. Sampaoli ahora lo considera en principio para los amistosos ante Brasil y Singapur y seguramente para el tramo final de las Eliminatorias.

Manu Lanzini: " Quiero hacerlo feliz a Lio Messi"

Lo llamaron dos veces para jugar en la selección pero nunca le fue bien. No consiguió clasificarse al Mundial con la Sub 20 en 2013 y el año pasado, se lesionó antes de los Juegos Olímpicos de Brasil y no pudo ir. Ahora, luego de una excelente temporada en el West Ham de Inglaterra espera no desaprovechar la oportunidad.

Paredes cambió y llegó

Juan Román Riquelme lo denominó su sucesor y Boca lo vendió rápido a a la Roma que lo dio a préstamo un año al Empoli. Sin perder su calidad, le sumó sacrificio y entrega a su fútbol y con esas armas, luego de una gran temporada, llega a la Selección pensando que es posible estar el año que viene en el Mundial.

Joaquín Correa, la nueva carta de la Selección

Jorge Sampaoli necesitaba alguien como él, capaz de jugar en cualquiera de los puestos del ataque. Con apenas 22 años y dos temporadas en el alto nivel europeo, el tucumano se calza la casaca celeste y blanca para cumplir el sueño más grande de su corta vida.

Guido Rodríguez, la gran sorpresa de Sampaoli

Elegante y vistoso, Ariel Holan, quien lo dirigió en Defensa y Justicia, lo puso a la altura de Toni Kroos, Xabi Alonso y Busquets, por la calidad de su juego. Ratificó este año en el Tijuana de México el nivel que mostró en el club de Florencio Varela. Por eso, lo llamó el nuevo técnico de la Selección.

El regreso del Toto Salvio

Luego de cuatro años de ausencia en las convocatorias de la Selección Nacional, el ex jugador de Lanús, actualmente en el Benfica de Portugal, buscará ocupar su lugar a un año exacto del Mundial de Rusia.

(d) noticias

Las nuevas viejas aventuras de Maradona

Volverá a ponerse el buzo de entrenador, en un equipo de la segunda división de los Emiratos Árabes Unidos, donde vive hace años.

El alero que dio todo

Andrés Nocioni, emblema de la Generación Dorada, hizo oficial que se retirará del básquet al finalizar la temporada. El Equipo hace un repaso por lo que fue su carrera alrededor de la pelota naranja. 

El atletismo brilló en el CENARD

El CENARD alojó un nuevo Gran Prix Sudamericano con las principales estrellas del atletismo el último fin de semana de marzo y los deportistas lograron excelentes marcas en este inicio de temporada. El Equipo dialogó con algunas de las figuras sobre su presente y sus objetivos para este 2017.

Hay que ver el vaso medio lleno

El conjunto dirigido por Sebastián Ginóbili se transformó en el subcampeón de la Liga de las Américas al caer en la final por 88 a 65 ante el reciente bicampeón de la competencia, Guaros de Lara de Venezuela. El Equipo analiza el valor que tiene este segundo puesto para el plantel bahiense.

Expectativas post Generación Dorada

Con la renuncia de Emanuel Ginobili y Andrés Nocioni a la Selección Argentina de Básquet, dos de sus máximos referentes en los últimos 20 años, se puso punto final a la famosa “Generación Dorada”, y quedó solamente de esa camada el ala-pívot y capitán Luis Scola. Hay tiempo de recambio y su entrenador, Sergio Hernández, lo sabe.

NBA

Durant y Westbrook, una vez hermanos

Soñaron con llevar a Oklahoma a lo más alto de la NBA, pero hoy son enemigos. Cómo recibió a Durant la ciudad que lo vio nacer y que hoy solo cuenta con el talento de Westbrook para no caerse del mapa.

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