De La Bombonera al Monumental, así de grande se hizo la historia de Lanús en apenas nueve años y en dos estadios míticos para el fútbol argentino. Con José Sand como bandera del gol en 2007 y ahora, con Lautaro Acosta como socio de ataque. La fiesta del Grana, con el Pelado Cordera otra vez en la popular.

Sabe dónde salir campeón

Tomás Aranguren @aranguren_t

28 DE MARZO DE 2018

Lanús consiguió por segunda vez en su historia consagrarse en un torneo local. Esta vez lo hizo ante San Lorenzo en El Monumental por 4 a 0 en el marco de la Superfinal, pero anteriormente el equipo del Sur lo había hecho en La Bombonera por el Apertura 2007. Aquella primera vez, con Ramón Cabrero en el banco y un equipo que salía de memoria, sólo le alcanzó con un empate 1 a 1 ante Boca para alzarse con su primer título en un campeonato argentino. Incluso le sobró una fecha, porque su conquista tuvo lugar en la jornada 18, antes de celebrar en su cancha frente a Gimnasia en el cierre del certamen.

Sin embargo, además de la similitud en los inmejorables escenarios donde Lanús ha salido campeón, también hay otras coincidencias entre las dos conquistas. La capacidad goleadora de José Sand es una de ellas. Tanto en el Apertura 2007 como en este último torneo el delantero marcó 15 goles en total. Esta vez en 17 partidos jugados y como máximo goleador, en aquella oportunidad fueron 16 los encuentros que había jugado y finalizó en la tabla de artilleros segundo, detrás de Germán Denis que tenía 19. Evidentemente la idea ofensiva que propuso el técnico Jorge Almirón en el juego fue crucial en la efectividad del delantero granate, y casualmente también hubo una semejanza en esta particularidad, uno de sus socios en el tridente de ataque fue el mismo, Lautaro Acosta. El habilidoso extremo de pasado reciente en Boca había sido compañero también en la delantera del Apertura 2007 junto a Sand. Doce fueron los partidos en los que Acosta ofició de titular para Lanús en ese torneo mientras que en este lo hizo en catorce oportunidades. Sin embargo, los dos delanteros no fueron los únicos protagonistas que repitieron en ambos torneos. Otros que lo hicieron fueron Agustín Pelletieri y Maximiliano Velázquez, éste último pieza clave en la defensa granate y lateral ofensivo con mucha llegada al arco rival. Jugador que al igual que Acosta había formado parte de la Copa Sudamericana 2013, segunda conquista internacional obtenida después de la Copa Conmebol 1996 por Lanús.

También dos personas más formaron parte de ambas definiciones. Uno de ellos es del palo del rock y fanático del equipo granate desde que tiene memoria, Gustavo Cordera. El ex cantante de La Bersuit y líder de la Caravana Mágica estuvo en unas de las populares de La Bombonera junto a su padre y esta vez volvió a decir presente en una de las tribunas del Antonio Vespucio Liberti, siempre fiel a su equipo. El otro, formó parte de la fiesta en el Apertura 2007 pero esta vez lo hizo del lado de San Lorenzo y se quedó con las ganas de gritar campeón. Sebastián Blanco fue uno de los emblemas del equipo de Cabrero junto a Pelletieri, Matias Fritzler y Diego Valeri en mitad de cancha. Pero en el conjunto azulgrana nueve años más tarde pasaría desapercibido en el campo de juego y sobre todo ante los hinchas granates en la Superfinal. Su lugar en Lanús, en tanto, ha encontrado en el paraguayo Miguel Almirón un reemplazante de jerarquía, talento y fundamental en el equipo titular.

Pasó mucho tiempo pero a la vez poco entre el primer título y este último, algunos protagonistas cambiaron, otros parecen ser eternos, la idea de juego es similar pero el técnico es otro, y los hinchas liderados por Cordera dicen ser los de siempre. En dos contextos diferentes, pero también similares, sólo una cosa parece ser cierta, Lanús sabe elegir donde salir campeón.

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