Jamie Vardy, fue la gran sensación del campeonato inglés por la enorme cantidad de goles que convirtió, pero mayoritariamente por la curiosa y sacrificada historia que esconde detrás.

Un goleador condenado al éxito

Luciano Molinari

28 DE MARZO DE 2018

Jamie Vardy inició su carrera a los 16 años probando suerte en las inferiores de Sheffield Wednesday, un club de la segunda división de la liga inglesa del cual es hincha, pero fue rechazado por ser muy pequeño a comparación de sus compañeros. Fue un golpe duro que lo llevó a caer en la depresión y busco reprimir su frustración en la calle. Tras una pelea callejera a la salida de un bar fue detenido por la justicia y se lo obligó a usar una tobillera electrónica durante un año como libertad condicional. Aun así, el delantero que hoy tiene 29 años no bajo los brazos y comenzó de cero.

En el 2003 se unió a un club amateur de la séptima división, Stocksbridge Park Steelers, donde tuvo grandes actuaciones durante siete temporadas. En aquellos tiempos el oriundo de la ciudad de Sheffield comenzó a trabajar en una fábrica de fibras de carbono para férulas médicas ya que los 43 dólares que recibía por partido en su club eran muy escasos para cubrir sus necesidades básicas.

De allí fue a Hailfox Town de la sexta división inglesa y más tarde emigró a la quinta división de ese mismo país, a Fleetwood United, donde consiguió anotar más de 30 goles en la temporada para conseguir el ascenso a la League Two. Finalmente Leicester, que militaba la Football League Championship (segunda división), se interesó por Vardy y lo compró por 1,5 millones de dólares, cifra récord para un jugador procedente de categorías inferiores.

En la temporada 2013-2014 logró el tan ansiado ascenso con los Foxes a la Premier League. Su primer año en aquella categoría no fue la mejor, pero en la actual temporada, con la llegada del italiano Claudio Ranieri a la dirección técnica, Vardy demostró toda su capacidad como delantero goleador. Convirtió 22 goles en 35 fechas y se ubica tercero en la tabla de máximos artilleros detrás de Harry Kane y Sergio Agüero. Incluso superó la marca del legendario Ruud Van Nistelrooy que había marcado diez goles de manera consecutiva, él lo hizo en once oportunidades.

En sólo cinco años pasó de la sexta división a la Premier League. Un verdadero ejemplo para todos. Sacrificio, perseverancia y sobre todas las cosas, constancia.

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