Pese al Golpe de Estado, el Campeonato Metropolitano no cesó su actividad. El campeón del torneo fue el Boca del Toto Lorenzo.

El campeonato que arrancó en democracia y que terminó en dictadura

Juan Moreno Bongiorno @morenojuan95

28 DE MARZO DE 2018

El Campeonato Metropolitano comenzó el 8 de febrero. El Golpe de Estado que terminó con el gobierno de María Estela Martínez de Perón se produjo el miércoles 24 de marzo. Debía jugarse la novena fecha del torneo el fin de semana siguiente. El domingo 28, en Avellaneda Independiente venció a Racing 4 a 2 en un clásico que no jugaron Ricardo Bochini ni Jorge Olguín porque estaban en una gira con la selección nacional en Europa del Este. La actividad no frenó a pesar de los problemas del país.

Aquel torneo de 1976 tuvo un formato similar al certamen actual: 22 equipos estaban divididos en dos zonas de 11 y se jugaba un interzonal cada fecha que era un clásico. Fueron dos etapas: en la primera, los mejores seis del grupo pasaban a pelear por el campeonato en una liguilla, mientras que los otros cinco jugaban por el descenso, que volvió a implementarse luego de tres temporadas.

Huracán fue el mejor equipo de la Sección A y de todo el torneo por escándalo: los dirigidos por Miguel Juárez no perdieron ninguno de los 22 partidos, terminaron con 39 puntos y le sacaron 10 a Estudiantes de La Plata, su perseguidor inmediato. Las grandes figuras del Globo eran Miguel Ángel Brindisi, Omar Larrosa, Osvaldo Ardiles, Jorge Carrascosa y René Houseman. En la otra zona el puntero fue River con sólo 27 puntos.

Por su parte, Boca vivía tiempos de cambios. Juan Carlos Lorenzo llegó para ocupar el lugar que dejó Rogelio Antonio Domínguez. El Toto había conseguido el cuarto puesto en el Metropolitano del ‘75 con Unión, que había ascendido ese año, por eso cuando arribó a Boca llevó jugadores de aquel equipo: el arquero Hugo Gatti, el mediocampista Rubén Suñé y el delantero Ernesto Mastrángelo.

En la primera fase, los dirigidos por Lorenzo fueron irregulares: ganaron nueve partidos, empataron siete y perdieron seis. Boca quedó cuarto con 25 puntos, detrás de Huracán, Estudiantes e Independiente. No pudo ganarle a River en los dos clásicos interzonales (empató en el Monumental y perdió en la Bombonera) y de los seis partidos ante los equipos que terminaron arriba sólo ganó uno (a Estudiantes por 3 a 0 de local).

Todo cambió en la ronda final. Los xeneizes fueron contundentes: ganaron ocho partidos y empataron 3 ante Estudiantes, River y Quilmes. Ya no recibió tantos goles como al comienzo del torneo y finalmente encontró la regularidad necesaria para pelear el título. La seguridad bajo los tres palos de Gatti, la firmeza de Mouzo yTarantini en la defensa, la templanza de Suñé en el mediocampo y los goles de Mastrángelo le dieron a Boca una estrella después de seis años.

Huracán, que había sido el mejor equipo de la primera fase, perdió su invicto en la tercera fecha de la ronda final ante Rosario Central. En la novena, cuando peleaba el torneo mano a mano con los xeneizes, Boca le ganó por 1 a 0 en la cancha de River con gol de Jorge Benítez y le sacó tres puntos de ventaja. Aquel partido, que se disputó bajo un diluvio, definió el torneo.

La décima fecha se jugó entre semana. El martes 4 de agosto los dirigidos por Lorenzo se enfrentaron a Unión en Núñez mientras caía una lluvia torrencial y en un campo de juego en malas condiciones, al igual que contra el Globo días antes. El Chino Benítez -el hombre de los goles importantes para definir el campeonato- y Carlos Veglio le dieron la victoria a Boca y el campeonato a pesar que todavía restaba jugarse la última jornada.

Todos los partidos de la rueda final se jugaban en cancha neutral e, increíblemente, Boca se midió con Quilmes en el Monumental, mientras que Huracán ante River en la Bombonera. Ambos encuentros terminaron empatados. El Globo, que entre las dos fases consiguió nueve puntos más que Boca, fue el subcampeón.

Aquella coronación fue la primera de las cuatro de Toto Lorenzo en el club de La Ribera. En el mismo año consiguió el torneo Nacional, mientras que en 1977 se consagró campeón de la Copa Libertadores y de la Intercontinental, los primeros títulos internacionales de la historia de Boca.

La junta militar que gobernaba el país le bloqueó las cuentas bancarias a la AFA seis días después del Golpe, pero no detuvo el fútbol. Este deporte fue siempre una de las más grandes pasiones de los argentinos y en aquella dictadura fue utilizado para distraer al pueblo. Dos años después, Argentina sería anfitrión del Mundial y campeón por primera vez. El show debía continuar. La pelota tenía que seguir rodando.

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