Vanessa Córdoba es la hija de Oscar, el arquero del Boca multicampeón de Carlos Bianchi. Desde Estados Unidos, donde juega para la Universidad de Ohio, cuenta su historia para El Equipo.

Desde el arco, sueña con ser como su papá

Lucía Gatti

28 DE MARZO DE 2018

Vanessa Córdoba, hija de Óscar el exarquero de Boca, decidió seguir los pasos de su padre en el fútbol y desempeñarse en el mismo puesto que él desde que a los 16 años sufrió una lesión que requirió una operación por la cual debió dejar de jugar al vóley de playa. “Al ser la arena una superficie inestable, los doctores me recomendaron cambiar de deporte por mi propio bien en el futuro”, explicó la joven arquera colombiana.

“Fue un momento muy difícil para mí, porque estaba enamorada de ese deporte. Necesitaba encontrar otro objetivo, otra meta y después de varias charlas con mi papá me di cuenta de que lo que buscaba lo había tenido ante mis ojos toda la vida”, contó Córdoba.

Como lleva sólo cinco años en el fútbol, en un principio se enfocó especialmente en entrenar más que en jugar para estar al nivel que se requiere para competir de manera profesional en este deporte y por eso decidió entrenar con hombres y así acelerar el proceso, ya que comenzó a ver al fútbol como “un proyecto de vida, más que un simple hobbie”.

Su preparación empezó en el colegio Panamericano de Bucaramanga, donde también se entrenaba aparte con John Freddy Van Strahlen el entrenador de arqueros de la ciudad. Luego estuvo durante seis meses en las divisiones inferiores masculinas del Deportivo Cali con el profesor Jorge Rayo y otros seis meses en la categoría sub 23 de Santa Fe en Bogotá bajo las órdenes de Eliberto Niño.

Córdoba tomó estas oportunidades con seriedad, ya que quería progresar y expresó: “El fútbol significa un reto para mí. Un reto conmigo misma para demostrarme que puedo ser tan buena como deseo”.

Actualmente se encuentra jugando como arquera titular en la Universidad de Ohio en Atenas, Estados Unidos. Su esfuerzo funcionó ya que también fue una de las integrantes de la lista de preseleccionadas de Colombia para el Mundial que se realizó en Canadá este año. Luego quedó fuera de la lista definitiva, ya que peleaba el puesto con arqueras más experimentadas como Stefany Castano, Sandra Sepúlveda y Catalina Pérez.

“Mi principal referente del fútbol femenino es Hope Solo, pero también tengo la fortuna de ver cada fin de semana a Iker Casillas, Petr Cech, David Ospina y Keylor Navas. Pero sin dudas, mi mayor ejemplo a seguir como jugador y como persona siempre fue mi papá”, declaró la exarquera de la Universidad Tecnológica de Nueva York.

Por otra parte, Córdoba dio su opinión sobre la mayor difusión que adquirió el fútbol femenino: “Me alegra mucho que esté creciendo. Me llena de felicidad ver niñas pequeñas con un balón en los pies y aún más en las manos. Después de haber entrenado con hombres entiendo todavía más la necesidad de que nuestro fútbol también crezca y que la gente no vea al masculino como mejor”.

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