El defensor llegó de la mano de Falcioni y todavía no jugó un minuto en la Primera del Cervecero. Vive en la pensión del club y espera que Sava, el nuevo DT, le dé una oportunidad.

Oscar Vaca, el boliviano que sueña con debutar en Quilmes

Francisco Rifaldi y Cristian Martinez Caronte

28 DE MARZO DE 2018

La historia de Oscar Vaca es digna de un luchador y el claro ejemplo de que no darse por vencido trae sus frutos. Hasta los 23 años no había debutado en Primera y, mientras tanto, trabajaba y estudiaba. Hoy es ídolo en el Aurora de su país e integra el plantel de Quilmes con el sueño latente de debutar en el fútbol argentino.

Desde su niñez en el Departamento del Beni, Bolivia, siempre supo que iba a ser futbolista, pero para cumplir esa ilusión tuvo que mudarse hasta Cochabamba para jugar en el Club Deportivo Bata. Los entrenamientos eran de 12 a 14, ya que la mayoría de los jugadores estudiaba o trabajaba, y Vaca no era la excepción. “Paralelo al fútbol estudié fisioterapia y además trabajé en un taller de topografía con el vicepresidente del Deportivo Bata. Después de eso trabajé en una tienda de camisas”, relató el defensor de 26 años.

El esfuerzo y sacrificio de Vaca darían sus primeros frutos en junio de 2012, cuando firmó para Aurora. Ese fue el momento en que supo que el sueño que tenía de chico estaba cerca de cumplirse. “Cuando llegué a Aurora era todo más profesional y tuve que dejar el estudio y el trabajo porque los entrenamientos eran doble turno”, confesó un tanto arrepentido el jugador cervecero.

Su máximo deseo se hizo esperar, pero a los 23 años, finalmente, debutó en la primera de Aurora. El oriundo del Departamento del Beni admite que su insistencia y dedicación fueron lo que hizo que pudiera lograr su objetivo: “Antes no se me había dado la oportunidad, pero yo soy muy terco y siempre quiero lograr lo que me propongo. El anhelo de toda mi vida fue jugar en Primera, pero igualmente fue inesperado el debut”.

Con el tiempo se fue adueñando del lateral izquierdo del conjunto boliviano hasta convertirse en uno de los ídolos de la institución. “Gracias a Dios tengo el cariño y apoyo de toda la hinchada. Ahora trataré de no defraudar a toda la gente que confió en mí y daré lo mejor en Quilmes”, comentó con orgullo el ex Aurora.

A mediados del 2015 llegó el gran salto en la carrera de Vaca. Luego de un partido entre Quilmes y Aurora por el 80 aniversario del equipo de Cochabamba, el defensor se sumó al conjunto cervecero por pedido de Javier Sanguinetti, ayudante del por aquel entonces técnico del club, Julio César Falcioni.

Antes que él, por el club ya había pasado uno de los mejores jugadores de la historia de Bolivia, Erwin Romero, a quien Vaca define como su ídolo en el fútbol argentino: “Para mí y para muchas personas en Bolivia ha sido uno de los mejores”, comentó. Y agregó: “Esperemos que sea una buena señal, ja”.

Vaquita, como lo conocen en Bolivia, todavía no pudo debutar en la Primera de Quilmes y vive en la pensión del estadio. Igualmente, el lateral reconoce que sus compañeros lo han ayudado bastante: “No me ha costado mucho adaptarme porque todos los que trabajan en el club y mis compañeros me han hecho que sentir como en casa. La paso bien acá en la pensión: comemos, entrenamos y nos divertimos en la sala de juegos”.

El préstamo con Quilmes finaliza a mediados del año que viene y tiene una opción de compra de 30 mil dólares. Su próxima meta es que los dirigentes hagan uso de esa opción para quedarse más tiempo en el fútbol argentino.

VIDEO

Entrevista con Oscar Vaca

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