15 mil hinchas de San Lorenzo invadieron la sede del país africano donde se disputa el Mundial de Clubes. 

La esquina de San Juan y Boedo, pero en Marruecos

Agustín Cassano @CassanoAgus

28 DE MARZO DE 2018

Estacionar el auto en la calle para luego entrar a tu casa es algo que a vos, a un amigo o a un familiar les parecería normal, pero en Marruecos no lo es. Para llegar a sus casas, la mayoría de los marroquíes deben ingresar por pasillos que a su vez desembocan en otros, y a medida que uno va caminando aparecen más senderos que se bifurcan (como en el cuento de Jorge Luis Borges), convirtiéndolos en laberínticos. Es así que si un una persona quiere ingresar a su hogar con auto no podrá hacerlo (excepcionalmente pueden hacerlo en algunos tramos que estos se ensanchan), por eso la alternativa son las bicicletas o motos, las cuales pasan por al lado de la gente como si no hubiese nadie en el camino y estas últimas lo hacen a gran velocidad.

En estos pasillos la gente camina y los negocios son parecidos a los puestos de la salada o a las ferias que suelen hacerse en los barrios del Gran Buenos Aires, ya que se encuentran uno al lado de otro y la compra-venta de artículos se realiza en el pasillo mismo. Farmacias y almacenes son las excepciones, todo lo demás es vendido de manera ambulante sin poder ingresar al pequeño espacio en donde se encuentra la mercadería.

La mayoría de estos pasajes terminan desembocando en la plaza principal de Marrakesh: Place Jamma El Fna. Aquí continúan la venta ambulante y las motos, estas últimas poseen más espacio para esquivar personas. Además se suman encantadores de serpientes, quienes hacen bailar a los reptiles al ritmo de las notas musicales que salen de sus flautas, y caballos con carruajes para transportarse por la ciudad.

Con este clima se encontraron los quince mil hinchas del Ciclón que se juntaron en la plaza más conocida de Marrakesh para realizar el banderazo. Los lugareños están asombrados, así se los vio mientras observaban a la gente del club de Boedo cantando, y cada vez que ven a una persona portando una prenda azul y roja saludan levantando el puño y gritando por San Lorenzo. Los hinchas del Real Madrid también están sorprendidos y, aunque muchos marroquíes vistan la camiseta del club español e “hinchen” por el conjunto que tiene como máxima figura a Cristiano Ronaldo, se sienten invadidos por la marea azulgrana. La escases de madridistas en el país del norte de Africa impide que los vendedores locales puedan deshacerse de las banderas del club que dirige Carlo Ancelotti. Mientras tanto, buscan desesperadamente banderas azules y rojas para vender y hasta les proponen a los propios hinchas del Ciclón comprarles las suyas para posteriormente venderlas ya que no se esperaban esta concurrencia del público argentino.

Place Jamma El Fna por estos días se convirtió en la intersección de las Avenidas San Juan y Boedo y Marrakesh en el barrio de Boedo. El sábado desde las 16.30 el Real Madrid y San Lorenzo jugarán la final del Mundial de Clubes. Si se da el milagro, la gente del conjunto de Boedo quizás delire, como dice la canción su conocido canción, aunque seguro que lo hará sin alcohol debido a que para la cultura árabe está mal visto ingerir este tipo de bebidas y por respeto no se permite la venta de las mismas.

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