El entrenador obtuvo su segundo ascenso desde la B Nacional en dos temporadas. El primero con River -nada menos- y ahora con Banfield. En un mano a mano con El Equipo explica cómo siente el fútbol, la idea que defiende desde el banco y cómo quedó su relación con Ramón Díaz.

Almeyda es de Primera

@equipotyd

28 DE MARZO DE 2018

Camina por la mitad de la cancha principal del predio de Luis Guillón y su pelo largo resplandece con el sol. Se lleva el silbato a la boca, marca una jugada; observa el juego. Matías Jesús Almeyda prepara a su equipo para el ascenso. Su Banfield logrará el pasaje a la máxima categoría tras el duelo ante Douglas Haig tras dos años en la B Nacional. Y el Pelado consigue un cien por ciento de efectividad en la categoría: dos temporadas, una con River y la actual con El Taladro, y dos ascensos.

Se acerca con una sonrisa y recibe a El Equipo a un costado del campo de juego desafiando a los mosquitos con sus piernas de futbolista desnudas. Después, llegará el turno de hablar. Y Almeyda habla: recuerda, explica, sugiere, afirma y expone una idea. Una forma de sentir el fútbol y la vida. Su etapa como entrenador y su salida de River son un tema; las similitudes con Independiente; la violencia en el fútbol y el rol del periodismo; su relación actual con Ramón Díaz; la supuesta intención de Daniel Passarella de volver a dirigir.

Pero también son tema el ascenso de Banfield, la gesta del equipo y su confirmación como entrenador en la alta competencia. Elogió la regularidad e identidad de juego que tienen sus dirigidos, opina que hoy en día en “la B se juega mejor que en la A”, porque “se buscan estilos de juego 'anti fútbol' y esquemas muy defensivos por el temor de los técnicos a ser echados”. “Mi equipo va a jugar con el mismo sistema ofensivo en Primera”, se la juega. Almeyda, desde adentro.

-¿Cómo lo viste al equipo a lo largo del torneo?

-Vi un campeonato muy competitivo, en el que es muy difícil mantener una regularidad, y Banfield es uno de los equipos, de los cuatro, cinco equipos del fútbol argentino que tienen una identidad de juego.

-¿Vos crees que pueden jugar con esa identidad, con ese esquema ofensivo en Primera?

-¡Claro! Es cuestión de entrenamiento. Sí ¿Por qué no? En el Nacional B para mí se juega mejor que en la Primera, de hecho los números lo dicen. Las propuestas de sus entrenadores son diferentes, son de riesgo, de que vuelva el fútbol, de que crezca el futbol, no de buscar resultados. Yo como entrenador, quiero que mis jugadores no jueguen solamente en Banfield, quiero que aspiren a llegar a la Selección Argentina, que ellos sean jugadores completos, de ida y vuelta, porque el futbol cambió... Ahora si yo quiero buscar resultado, como estoy hoy formaría 5-4-1, salgo y después dicen: "¡Almeyda, qué bien, ganó!". Pero no me interesa eso, no. Quiero darle, eh... Digamos que crezcan los jugadores, quiero que hagan carreras exitosas, no momentáneas. Creo que en la "A", la mayoría busca, por una cuestión de ese temor a ser echado, estilos de juego anti fútbol, muy defensivos, que ya no se juega más a eso, en el mundo no se juega más a eso.

Almeyda ya había conseguido subir con River hace dos años, y esta es su segunda experiencia al mando de un equipo en la B Nacional, por lo que se convirtió en un “especialista” en la materia ascenso. El pelado tiene bien en claro que no será fácil pero confía en que sus jugadores se afianzarán en la máxima categoría, porque el Taladro es “como una familia y todos están muy contentos en el club”.

Banfield ya está de vuelta, y Almeyda es tratado como un ídolo por los hinchas: “Que de la mano de Mati Almeyda, todos la vuelta vamos a dar”, o “Pelaaaado, pelaaaado” son los himnos que entonan con pasión los banfileños en el “Lencho”, el estadio del sur.

-¿Lo ves a Chávez con chances de dar el salto a un equipo grande?

-Chávez es goleador nuestro, igual que salcedo, tiene que mejorar muchas cosas pero es joven y lo puede hacer.

-Ya volvió Bertolo, volvió Erviti y los hinchas se preguntan si puede volver Cvitanich ¿Sabés algo de esto?

-Ojalá, con él hablé en enero y ojalá que en algún momento pueda volver. Creo que ellos han vuelto mucho por el amor que le tienen al club, esto es realmente una familia, nos sentimos muy cómodos todos acá, y bueno, ojalá que este proyecto pueda seguir en pié

-¿Qué te pareció el rendimiento de Erviti desde desde su retorno a la institución?

-Los últimos partidos lo vi bien, los otros lo había visto un poco lejos del ritmo que tienen los jugadores que vienen entrenando con nosotros hace un tiempo, pero como todo, necesita un tiempo de adaptación, por más que el tenga mucha calidad.

El Pelado le tiró un guiño a Leonardo Ponzio –y un dardo a Ramón Díaz-, que actualmente no tiene mucha continuidad en River y dijo que le gustaría contar con el volante para la próxima temporada.

-¿Te gustaría que Ponzio llegue a Banfield?

-Sí, me encantaría. Para hacerlo revivir como jugador otra vez. Siempre pienso que lo llevé a la Selección Argentina, como entrenador no es poca cosa eso, es lindo.

-Te gustaría recuperarlo...

-Sí, por él sobre todo, porque fue a River en un momento muy difícil, dio mucho, muchísimo y hasta llego a ser estandarte del equipo, y me duele verlo afuera hoy, como un "nada", que no lo convocan para los partidos. Realmente un desperdicio de jugador.

Almeyda, uno de los máximos ídolos de River de los últimos años, sufrió sin dudas el peor momento de su carrera deportiva hace solo tres años, cuando, luego de retornar al fútbol para cerrar su carrera en el club de sus amores, le tocó descender a la B Nacional. Un hecho inédito y que marcó un antes y un después en el fútbol argentino. Le tocó vivir una situación difícil, en la que no se le abonaba el sueldo a los jugadores y con una dirigencia en crisis.

-Independiente y River vivieron situaciones similares, porque ninguno de los dos clubes, en su momento, tuvo plata para pagarle a sus jugadores ¿Qué opinás de esto?

-Si, ¿pero quién entendía que un equipo no se podía formar porque no había plata en el club por malos manejos? Entonces era fácil caerle a una persona: "¡Nos vamos a la B y vos no trajiste a nadie!". En River el caso yo lo viví desde adentro: No cobrábamos hacía un año y nosotros jugábamos igual, por amor. Ahora ¿Con qué cara iba a venir cualquier dirigente a traer cinco jugadores si no nos habían pagado? Entonces no se podía porque no había, se enfrentó y se afrontó con lo que estaba ahí, por malos manejos. Pero claro, vos en tu casa si ganás 10 no vas a gastar 20, porque a los dos años vas a estar con cuentas debiéndole a todo el mundo y cuando fue lo de River ya faltando un año y medio para lo que fue el descenso pasó eso: No cobrábamos el sueldo y no podíamos traer jugadores obviamente.

-¿Influye en el rendimiento de los futbolistas que no cobren su sueldo?

-No, no influye, porque los jugadores entran siempre a ganar, después una vez que terminó el entrenamiento, van a su casa y ven que a sus hijos no les pueden comprar los pañales dicen: "¡Puta!, la verdad ¿Qué hago? Sigo jugando, sí". Por eso sostengo que el futbolista es muy puro: Va y juega otra vez y por ahí no tiene ni para cargarle nafta al auto… (SIC) Porque hay un pensamiento generalizado de que es rico, que es un negro con plata, entonces ya se lo tira abajo como persona, económicamente se lo imagina desde otro lugar, y otra posición que no son reales.

A ningún protagonista del mundo del fútbol argentino le es ajena la situación de Javier Cantero, el expresidente de Independiente, quien luchó durante todo su mandato contra la barrabrava del club, pero el descenso del equipo , la dificultad para ascender y las constantes amenazas que recibió su familia fueron demasiado para un hombre que renunció un día después de quebrar en llanto por lo vivido. Almeyda no sufrió esta clase de hechos en Argentina, pero si le tocó en Italia.: Cuando jugaba en Parma, durante un partido tuvo un malentendido con un grupo de violentos, quienes lo esperaron a la salida del vestuario para “apretarlo” por lo que se vio obligado a escaparse escondido en el baúl del auto de sus suegros para no sufrir una situación mas grave. Pero ésta llegó: Le hurtaron su auto particular del estacionamiento de su hogar, aunque lo peor fue cuando un individuo entró a la casa de Matías , y a pesar de no hacer ningún daño, dejó una mancha de grasa en la pared que contenía marcada una mano, lo que se considera un mensaje mafioso. La segunda sucedió en Brescia y todo indicaba que había sido la mismísima dirigencia del club la que permitió que sucediera: Luego de tres derrotas consecutivas un grupo de personas entró, sin mostrar sus carnet de socios, a uno de los entrenamientos e insultó a Almeyda, lo que generaría que éste último decidiera renunciar al club.

-¿Creés que en Argentina las barras tienen más poder que en el resto del mundo?

-Es muy difícil hablar del tema porque hay que ser muy certero para hacerlo. Existe gente que la llamamos barrabravas y siempre estuvieron, después depende de cada uno quien quiere ser amigo de quien en la vida. Yo elijo mis amigos. Y después las barras bravas siempre digo que no están solo atrás del arco, porque tenés dirigentes y periodistas con almas de barra brava además de un montón de gente que influye a esa violencia, no solo los “barras” como los conocemos, ellos son los... (SIC) Esto es como en un momento era pegarle a Passarella y hoy a Cantero, es muy fácil, y a mí me echó Pasarella y si yo le hubiese pegado solo a él me involucraba en ese barco del facilismo y no estaba solo él, y hoy no hay solo barras bravas en la cancha o en la calle, hay mucha gente con mucha violencia y la violencia verbal muchas veces es la que condiciona al acto físico, entonces hay que estar muy atento. Yo lo veo así no quiere decir que sea verdad, pero lo siento de esa forma. Si yo escucho, no sé, "x" periodista que todos los días hace un programa para pegarle a Cantero ¡y tratarlo hasta de estúpido! Y… digo: "¿Y el respeto dónde está?" No convivimos con Cantero como para saber si hizo mal o bien o regular, no estamos adentro, estamos opinando desde otro lugar. Y a veces este otro lugar está tan lejos que se puede opinar cualquier tipo de cosas o bien o mal, y la mayoría son malas porque uno no puede opinar si no está, no sabe cómo ni cuál es la realidad, pero es fácil hablar.

-Quizás existe la posibilidad de que ese periodista que habla en contra esté del lado del dirigente opositor…

-Y… hay de todo si, obviamente, sabemos que hay de todo. Hay campañas, muchas campañas... Por eso es que digo que el tema del fútbol no es solo "las barras bravas", no. El último tiempo que yo estuve en River había mucha gente que hacía campañas en contra para que lo mío terminara como terminó, y yo sabía bien desde adentro, pero no se puede denunciar quiénes eran porque no hay certezas, pero sí escuchás.

Almeyda reconoce que hubo una campaña en su contra para forzar su salida de River y no se muestra a gusto sobre cómo se dio el último regreso de Ramón Díaz al club, actual director técnico de la institución, con quien comparte barrio, pero afirma no tener relación como vecino. “Veo un Banfield bárbaro”, responde ante la consulta sobre qué le parece la actualidad del conjunto de Núñez (que se encuentra primero en el Torneo Final), para luego tomar aire y comentar sobre su exentrenador, a quien no nombra entre los más destacados que tuvo durante su vida, a diferencia de Daniel Passarella o Marcelo Bielsa, entre otros, para quienes tiene palabras elogiosas y admite que le dejaron buenos conceptos, los cuales intenta aplicar en la actualidad en su carrera en Banfield.

“Por ahí en los inicios con su poca vida futbolística mi viejo me inculcó buenos valores futbolísticos y humanos. Después he tenido a grandes: Bielsa, Eriksson (Lazio), Arrigo Sacchi (Parma), Passarella, Gallego, Sabella, entrenadores que han superado una línea con respecto a los demás, una línea muy grande, en lo futbolístico, en lo humano y de ellos he sacado muchas cosas positivas... y lo negativas trato de no cometerlas. Pero así va a ser sucesivamente el día algún jugador de los que tengo yo sea técnico: Copiará algunas cosas buenas que tengo yo y otras no”.

“Con Ramón Díaz no tengo nada personal, es el técnico de River, el que mas cosas ha ganado en el club, yo fui participe de que el haya obtenido una Copa Libertadores junto a un montón de jugadores y tengo mi análisis de él como entrenador que me lo guardo. Después, como se dio su llegada a River, fue un poco dañada mi parte, porque... Hubo algo medio ahí que... Es para respetar a la gente, después no tengo nada en su contra. Con el he hablado, es más, el día en que el asumió lo esperé en casa, le conté de lo que veía de los jugadores jóvenes que teníamos como el caso de Kranevitter, de Balanta, que yo ya los había subido y bueno, que la verdad me da gusto que él los pueda haber puesto”.

No es casualidad que Almeyda nombre a Sabella entre los grandes entrenadores que ha tenido, incluso alguna vez ha contado una anécdota que compartieron, la cual lo marcó mucho. Pachorra dirigió al Pelado en la tercera de River. Durante esta etapa, Matías decidió pasar una noche previa a un superclásico en un hotel ubicado en Godoy Cruz y Santa Fé, una esquina del barrio de Palermo, para poder dormir con su pareja de aquel entonces. Al otro día los jugadores que participaran del partido debían presentarse a las 11 de la mañana en el Monumental, Almeyda se despertó cerca de la hora de estipulada, se bañó rápido y cuando salió para la cancha se cruzó en la puerta del hotel a Sabella, quien pasaba con su auto y le clavó la mirada al joven, sin cruzar ningún tipo de saludo. “Este hoy no me pone”, pensó Matías. Ya en la cancha, el técnico nombró a los que iban a jugar definitivamente el partido del día, entre estos estaba el volante de pelo largo, a quien además le dijo: “Jugá tranquilo, yo también tuve 18 años”. “Qué tacto ¿no?”, reconoce nuestro protagonista.

Daniel Passarella enfrenta acusaciones por malversación de fondos, sucedidos durante su etapa en el club, pero lejos de detenerse en la crítica, Almeyda le dedica una pequeña frase a la carrera política del exdefensor y una gran cantidad de elogios a otros aspectos de su vida, como por ejemplo, sus “ganas de volver a dirigir”.

"Está bien que quiera volver a dirigir, creo que está bueno porque es joven. Es un tipo que cada meta que se ha trazado, más allá de que le haya salido bien o mal, las ha cumplido. Fué el capitán del primer seleccionado argentino campeón del mundo, es el defensor extranjero más goleador actualmente en Italia, triunfó como entrenador, se postuló para ser presidente y lo consiguió, es una persona exitosa en sus objetivos. Después no quiere decir que yo comparta muchas de las cosas que ha hecho, pero no soy quien tampoco para decir algo. Puedo tener mi opinión pero tampoco garantiza que sea verdadera y que el quiera dirigir está bien, es joven... Político se dio cuenta que no tiene que ser y puede ser entrenador porque él ha sido un gran entrenador".

-¿Cómo lo ves a River con D'onofrio y la vuelta de Ortega y de Francescoli?

-No lo veo, digamos que han juntado un montón de gente que ha pasado por el club, pero como todo, por más que tengas las estrellas más grandes que hayan pasado por el club, si no rinden en la posición que están... Pero yo no se, porque no estoy ahí adentro, lo analizo desde afuera y me pone contento por ellos, están todos juntos y está bien.

En la carta que le escribe a Maradona le confiesa haberse puesto su camiseta con la 10 de Boca por la idolatría que le tenía. Un amigo de su papá insistía para que juegue en Boca y el sin embargo, todavía no definido hincha de River, prefería jugar en River antes que aventurarse en la posibilidad del conjunto rival.

-¿No te influyó tu idolatría por Maradona como para decir: ‘Bueno, sigo los pasos de él’?

-No, porque yo era muy chico cuando fue el hecho de haber tocado la camiseta y ponérmela, era la camiseta de Maradona, el más grande. Creo que hoy cualquier chiquito querría tocar o ponerse algo de Messi. Nos pasa a nosotros (los protagonistas del mundo del fútbol) que la gente por ahí te pide hasta una media y Diego en ese momento era el ídolo de todos y tener algo que supuestamente lo había usado el era, para los que vivíamos en Azul, algo inalcanzable. Después con respecto a lo que fue el fútbol yo me definí mucho más grande, porque ese hecho fue cuando yo tenía 6, 7 años y yo me defino como jugador cuando elijo River a los 13 años. Obviamente en ese momento yo me destacaba mucho en el fútbol de mi ciudad y la mayoría de los amigos de mi papá eran de la peña que había alla de Boca, ellos venían a ver los partidos y le decían a el: "Lo tenés que llevar a tu hijo a Boca".

-¿No te imaginás que podrías haber sido un sucesor de Giunta?

-No, se dio la posibilidad de River y tuve la suerte de hacerme yo hincha, no que me hagan a mí. A la mayoría los hacen otras personas hinchas de un club, yo me hice a mi mismo.

-¿Incluso te quisieron hacer de Boca?

-Si, un poco de todo, de Vélez, en algún momento de Boca pero es muy dificil hablarlo porque vivimos en un país donde cuando vos contás la verdad se aprovechan y después va desfigurada y llevada a otro lugar, pero la realidad fue esa.


Cuando Matías se encontraba en las inferiores de River, un dirigente de juveniles lo mandó a realizar trabajos de limpieza, tarea que realizó inclusive después de haber debutado en primera, en una época donde a los jugadores les costaba mas poder firmar un contrato con los clubes, muy distinto a la facilidad con la que eso sucede actualmente.

-¿Creés que los chicos hoy en día, al verse tan de cerca con muchas más posibilidades que cuando ustedes llegaban, han perdido como una etapa, como una responsabilidad, como una pasión?

-Yo digo que el fútbol es el fiel reflejo de cómo se vive, es una cuestión de sociedad. Si vos tenés un hijo y querés que sea una máquina de hacer plata y no un hijo... Y le vas a sacar el estudio para que él vaya a jugar, te vas a entusiasmar porque viene un representante y le va a regalar un par de botines, va a aparecer un dirigente y va a decir: “Uy, este es un futuro crack” y después va a llegar un periodista y va a hablar maravillas de él, entonces estas creando un monstruo. Pero ese monstruo se produce no solo en un futbolista, también se da en el diario, en lo diario, en el colegio, en la universidad y en cualquier lado. Vivimos mal, se vive mal y por eso vamos retrocediendo en nuestras vidas y es muy difícil. Creo que el jugador de fútbol es el más sano del sistema éste, porque arranca divirtiéndose, intenta seguir haciéndolo y en un momento le cortan las piernas porque se busca resultado, por una exigencia que no siempre el humano puede dar y vivimos en un país de exitismo constante, es difícil. Yo imagino el fútbol como si fuese un monte y vamos cortando todos los días un árbol diferente, van a pasar años para que ese árbol talado vuelva a crecer... Pero yo siempre decía: ¿Por qué no nos reunimos todos los que somos parte del fútbol, dirigentes con futuro, futbolistas, técnicos... incluir al periodismo y hacer algo puro? Que sea verdadero, donde se hable de fútbol, que el dirigente quiera construir y no se base solo en un resultado, que los técnicos no vayan prendidos en los fichajes de los jugadores, y que estos últimos no te hagan eso de "ir por atrás", donde son amigos de los periodistas para que hablen bien de ellos. Entonces es muy difícil cambiar todo eso.

-Mucho negocio metido al medio…

-Sí, pero los que menos ganan son los futbolistas... Y la carrera más corta la tienen ellos, la tenemos. Después está el que sigue como técnico, que no todos lo quieren seguir. Pero los demás es volver a empezar y nadie preparó al ser humano, sino que han preparado jugadores, ese es otro error grande que hay, entonces la vida del futbolista se corta y nadie piensa en "el después". A todos les sirve esa máquina que juega bien, que habla y que lo saludan, lleno de amigos y una vez que se terminó el fútbol quedaste solo, entonces habría que cambiar un montón de cosas. Hay mucha profundidad detrás de este cambio humano que tenemos, este cambio de vida que se provoca hoy en día y eso desata la violencia. La violencia es un fiel reflejo de todo eso igual.

Matías es un tipo está muy pendiente de ver jugadas, videos y utiliza tablets para estar informado de cómo juegan los rivales. Luego, utiliza estos mismos medios para transmitirle los conceptos a sus dirigidos.

-Cavenaghi dijo hace unas semanas que ve un Ramón mucho más tecnológico que el que lo dirigió hace unos años. ¿Creés que quizás a Bianchi le cuesta esto de las nuevas formas de la tecnología adaptada y por eso no le encuentra la vuelta al equipo?

-No, no sé, creo que el hecho de decir que somos tecnológicos no garantiza que lo seamos. Si vos tenés una computadora y no la sabés usar... La tecnología la tenés pero no cumplís la función, entonces hay gente experimentada en el tema. Yo creo que en tecnología, me ayuda... pero tengo gente que lo hace, no soy yo quien corta cosas, yo me dedico a lo mío y le pago a la gente para que me haga el trabajo que pretendo. Es una cuestión de organización, de planificación y del objetivo al que uno quiere llegar. Decir que somos tecnológicos en esta era.. decís “guau, que bueno, que adelantado que está” pero si no lo sabes usar, es lo mismo que nada. Tampoco te garantiza nada ser tecnológico o no.



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