La capitana de la selección Argentina de handball que logró el oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos aires 2018 analiza el torneo en diálogo con El Equipo.

Benedetti tiene el oro en sus manos

Martina Garbin y Gabriela Montero

28 DE MARZO DE 2018

Sentada en la mesa de un bar, se distingue con una sonrisa perfecta y un cuerpo formado por su constante entrenamiento que demuestra su gran perseverancia. Se la nota regodeante por la sucesión de éxitos en el deporte que más le apasiona, el handball.
Caterina Benedetti tiene 18 años y es jugadora de la selección argentina de beach handball que ganó la medalla dorada en los JJ.OO. de la Juventud Buenos Aires 2018. Sus compañeras la eligieron como capitana del equipo por el hecho de que es una guerrera y una gran amiga fuera y dentro de la cancha. “Tengo una relación distinta con la entrenadora y soy la más allegada, si las chicas tienen algún problema, primero acuden a mí para que yo hable con ella”, cuenta Caterina. “Siempre respondo por todas, somos un equipo y a mi me gusta defenderlas”, agrega.
Los primeros pasos de Caterina en el handball fueron en su colegio, ya que era el deporte que se practicaba ahí. Sin embargo, comenzó en el Club S.E.D.A.L.O de Lanús Oeste con la gimnasia artística. No la atrajo y a los nueve años optó por realizar handball en el mismo lugar hasta hoy día. A los 13, fue convocada a la selección y allí es donde conoció a sus compañeras del actual equipo nacional.
En su día a día, Caterina dedica la mayor parte del tiempo a entrenar y mientras no lo hace sale a correr, va a el gimnasio o estudia, puesto que está haciendo el CBC para entrar a la carrera de abogacia. Aunque cuenta que le encanta salir a bailar con sus amigas y estar con su familia. “Mi momento preferido del día es cuando duermo, además me gusta estar tranquila en mi casa mirando la tele”, agrega.
Los jóvenes deportistas siempre tienen un ídolo y Caterina no se queda atrás. Su máxima referente es Luciana Mendoza, quien fue jugadora del Club S.E.D.A.L.O y en la actualidad forma parte del equipo brasileño Blumenau. Además siente una gran admiración por el prestigioso basquetbolista argentino Emanuel Ginobili.
Benedetti tiene un gran futuro como deportista, no sólo por todo el esfuerzo que hace día a día sino que también por su forma de ser, tiene mucha personalidad para salir adelante y, lo más importante, el compañerismo que demuestra hacia los demás. Es la jugadora y capitana ideal para un deporte colectivo.

Sentada en la mesa de un bar, se distingue con una sonrisa perfecta y un cuerpo formado por su constante entrenamiento que demuestra su gran perseverancia. Se la nota feliz por la sucesión de éxitos en el deporte que más le apasiona, el handball.

Caterina Benedetti tiene 18 años y es jugadora de la selección argentina de beach handball que ganó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018. Sus compañeras la eligieron como capitana del equipo porque es una guerrera y una gran amiga fuera y dentro de la cancha. “Tengo una relación distinta con la entrenadora y soy la más allegada. Si las chicas tienen algún problema, primero acuden a mí para que yo hable con ella”, cuenta Caterina. “Siempre respondo por todas, somos un equipo y a mi me gusta defenderlas”, agrega.

Los primeros pasos de Caterina en el handball fueron en su colegio, ya que era la actividad que se practicaba ahí. Sin embargo, con el deporte que comenzó en el Club S.E.D.A.L.O de Lanús Oeste fue la gimnasia artística, que no la atrajo, y a los nueve años optó por realizar handball en el mismo lugar, en donde sigue hasta hoy día. A los 13, fue convocada a la selección y allí es donde conoció a sus compañeras del actual equipo nacional.

En su día a día, Caterina dedica la mayor parte del tiempo a entrenar y mientras no lo hace sale a correr, va a el gimnasio o estudia, puesto que está haciendo el CBC para entrar a la carrera de abogacia. Aunque cuenta que le encanta salir a bailar con sus amigas y estar con su familia. “Mi momento preferido del día es cuando duermo, además me gusta estar tranquila en mi casa mirando la tele”, agrega.

Los jóvenes deportistas siempre tienen un ídolo y Caterina no es la excepción. Su máxima referente es Luciana Mendoza, quien fue jugadora del Club S.E.D.A.L.O y en la actualidad forma parte del equipo brasileño Blumenau. Además siente una gran admiración por el prestigioso basquetbolista argentino Emanuel Ginobili.

Benedetti tiene un gran futuro como deportista, no sólo por todo el esfuerzo que hace día a día, sino que también por su forma de ser. Tiene mucha personalidad para salir adelante y, lo más importante, el compañerismo que demuestra hacia los demás. Es la jugadora y capitana ideal para un deporte colectivo.

Foto: PG Fotografía

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