Referente de las luchas feministas y una de las fundadoras de La Nuestra, Mónica Santino se planta en la Villa 31 y a través del fútbol femenino, desarrolla un vasto trabajo social y de concientización. Una manera de hacer polìtica con la pelota en movimiento y las mujeres dentro de la cancha.  

"Me paro en la cancha como en la vida"

Irina Lavallena @iirinistica y Magalí Robles @maguirobles2

28 DE MARZO DE 2018

"Estamos frente a un 8 de marzo otra vez histórico, que va a romper todos los récords de asistencia”, manifiesta Mónica Santino, referente feminista y una de las fundadoras de La Nuestra, mientras las chicas comienzan con el precalentamiento en el primer entrenamiento, luego del receso, en la cancha de la escuela Filii Dei de la Villa 31.

Es una cancha alternativa. La que pertenece a La Nuestra, desde hace diez años, está en obra debido al proceso de urbanización, que va a durar mucho tiempo. “Nos propusieron salir de la Villa -contó Santino-, pero no estuvimos de acuerdo. Batallamos y estamos acá”. En la histórica cancha del Barrio Güemes en la Villa 31, cuando las chicas habían comenzado a mover la pelota en 2007, habían recibido piedrazos por parte de los vecinos que no aprobaban su revolución por el deseo de jugar.

Ahora, a un costado del arco, Santino habla con orgullo desde el rol de las mujeres en la lucha. Será una marcha multitudinaria muy importante, en un contexto donde las mujeres sufrimos más, en un contexto de ajuste donde la economía del hogar por lo general perjudica a las mujeres y donde el ajuste impacta más a nosotras porque ganamos menos plata. Porque tenemos siempre doble tarea la despenalización del aborto, que se puso en tapa estos días por una acción oportunista del gobierno (que, en verdad, fue gracias a las movilizaciones de las mujeres), es una oportunidad para aprovechar y llevar una vez más a debate un derecho y un reclamo muy postergado, que es histórico para el movimiento de mujeres”.

Rueda la pelota en el césped de la cancha transitoria, con insignias escritas con fibrón por las chicas: “Sigue tus sueños”, es una. Y Santino continúa: “Cuando nosotras hablamos del derecho del cuerpo, hablar de la legalización del aborto va en esa línea. Y porque también sabemos positivamente que las que se mueren son las mujeres pobres. Entonces vamos a estar ahí con mucha fuerza y seguramente, si se puede, armar algún partido de fútbol en el contexto de antes de salir a marchar, o cuando nos estamos juntando en la plaza. Y con nuestras demandas puntuales, que tienen que ver con que hayan más dirigentes deportivas, más entrenadoras, más perspectiva de género en los clubes, y que el fútbol femenino tenga oportunidades de desarrollarlo”.

Mientras las jugadoras juegan un “Piedra, papel o tijera” antes de comenzar el partido, a un costado se sigue hablando sobre la lucha.

-¿Para el paro del 8M están preparando algo?

-Vamos a participar activamente de la marcha, lo venimos haciendo desde hace muchos años. Participamos del Encuentro Nacional de Mujeres con algo que organizamos como Encuentro Nacional de Jugadoras de Fútbol, haciendo un torneo con equipos de jugadoras que se anotan ahí espontáneamente, por lo general en la plaza, donde ocurren todas las cosas en los encuentros, con la idea de sumar cada vez más voluntad y más mujeres en función de este derecho al juego. Y pensar en un movimiento social de jugadoras de fútbol. Creo que, de los Encuentros Nacionales, podemos desprender eso. Entonces, el 8 de Marzo va en esa línea.

-¿Llegó acá alguna chica en busca de un consuelo por haberse hecho un aborto, o haber tenido la idea?

-El haber tenido la idea y de querer hacerlo, sí. Y hemos acompañado el proceso, como muchas otras embarazadas de edad temprana y que querían continuar con el embarazo adelante. En ambos casos, nosotras acompañamos lo que la mujer decida. Y, lo que defendemos a rajatablas, es el derecho a decidir. Sea cual sea, para el lado que vaya. Entonces, hemos acompañado el proceso del mismo lado. No es que alguien vino puntualmente por la temática, sino, entrenando en fútbol, tuvo ese problema. Y encontró en el grupo contexto para sostenerse, lugar, y saber que cuenta con esto: con un respaldo para enfrentar cualquiera de esas dos situaciones, que ninguna es sencilla. Ninguna de las dos es fácil.

Las pibas en la cancha no se insultan entre ellas, se aconsejan sobre cómo pegarle a la pelota y, sobre todo, se divierten en el contexto de utilizar el fútbol como una lucha. Ellas salen a la cancha con su camiseta, que tanto les costó conseguir, se dan vuelta y se lee, se entiende y se siente: “Me paro en la cancha como en la vida”.

****Llamar al 144, línea gratuita de asistencia y prevención de violencia de género***

MAS NOTAS DE ESTA SECCION

Buenos Aires 2018

Un chico de a caballo

Richard Kierkegaard es el representante argentino en Equitación. De familia ligada al deporte, llega con amplia experiencia y el sueño de poder colgarse una medalla.

Buenos Aires 2018

¿Cómo es ser voluntario olímpico?

Del 6 al 18 de octubre se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018 y ocho mil voluntarios formarán parte.

Marcelo Bielsa

Marcelo Bielsa desembarcó en Inglaterra

El entrenador rosarino debutó con un triunfo en el Leeds United. El Loco llegó con su filosofìa para conquistar al país que le puso reglas a la pelota.