Aprovechando la camada de jugadores que obtuvieron el bronce en el Mundial Sub 20 de Cánada, Bielsa pensó y armó una selección chilena que encontró su madurez con Jorge Sampaoli, y que pude alcanzar el éxito por primera vez en su historia.

Génesis de una roja bielsista

Javier Bardoneschi

28 DE MARZO DE 2018

"Ésta es la mejor generación en la historia del fútbol chileno, pero falta ganar algo importante", dijo Arturo Vidalal inicio de la Copa América 2015. La declaración del mediocampista, símbolo de la Roja, fue muy debatida por la prensa y la gente en general. El plantel dirigido por Jorge Sampaoli es considerado uno de los grandes equipos que dio el país transandino. Sólo se codea con afamadas selecciones clásicas, como la artífice del tercer puesto conseguido en el Mundial de 1962 y el recordado conjunto de los 90', encabezado por los delanteros Iván Zamorano y Marcelo Salas. Pero el seleccionado actual cuenta con una ventaja. Con el pase obtenido a la final del torneo continental, disputado en su casa, tiene la posibilidad de lograr lo que ningún otro pudo: coronarse campeón.

El sueño de esta fantástica camada de jugadores comenzó en 2007, en el Mundial Sub 20 disputado en Canadá. Dirigidos por José Sulantay, los jóvenes lograron el bronce en la competencia con deleitantes actuaciones, como el 4 a 0 a Nigeria y el 3 a 0 a los locales en su debut. Vidal, Mauricio Isla y Gary Medel se encargaban del tránsito y la recuperación del balón, mientras Alexis Sánchez desarmaba a las defensas rivales.

La llegada ese año de Marcelo Bielsa como nuevo director técnico de la mayor significó un enorme avance. El Loco implantó su característico estilo bello y físico, a un seleccionado que buscaba orden y disciplina. Basado en la formación de los juveniles de 2007, con Claudio Bravo en el arco y Jorge Valdivia como enganche creativo, Chile adoptó la alineación 3-3-1-3 como su marca registrada. Con verticalidad y transiciones veloces, símbolo de los principios del rosarino, se clasificó al Mundial de Sudáfrica 2010, luego de doce años sin poder asistir a esta competición.

Una de las claves del consiguiente progreso de la roja fue la conservación de las ideas tácticas. Tras la renuncia de Bielsa en 2011, asumió Claudio Borghi, otro argentino con una filosofía similar a la del ex entrenador de Newell's Old Boys. Pero la menor inflexibilidad del Bichi posibilitó el retorno de los típicos problemas de comportamiento. Debido a esto, la Federación de Fútbol de Chile decidió en 2012 contratar como nuevo entrenador a Sampaoli, un hombre de mayor rigor, con las mismas convicciones.

Con el agregado del eficaz delantero Eduardo Vargas, conocido por el técnico en su paso por Universidad de Chile, el seleccionado rojo clasificó a Brasil 2014, donde avanzó nuevamente hasta los cuartos de final y mostró grandes rendimientos individuales y colectivos.

Cuenta, actualmente, con un amplio grupo de talentos que juegan en las mejores ligas del planeta. Éste puede ser un año histórico. Pueden tocar el oro por primera vez y conseguir la gloria eterna. Pueden convertirse en la indiscutible generación dorada.

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