A lo largo de la historia, el boxeo le regaló a la Argentina 24 medallas olímpicas y Brian Arregui intentará conseguir la suya en los Juegos del próximo año.

Subirse al ring para alcanzar la gloria

Juan Pablo Solari y Gustavo Ruiz Díaz

28 DE MARZO DE 2018

Boxeador, abanderado de su colegio y padre son tres palabras que definen al entrerriano Brian Arregui, de 17 años. Arregui se prepara para competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 como capitán del seleccionado nacional de cadetes. El joven se sorprendió al enterarse de su elección: “La verdad no me lo esperaba, me sentí muy emocionado”. Asimismo, confesó que no siente una responsabilidad mayor por su cargo, y que su única tarea extra es mantener tranquilos a sus compañeros.

El 31 de julio pasado, Arregui se consagró campeón mundial juvenil en la categoría superwelter (hasta 69 kilos) en Estados Unidos. Fue, según él, una de sus aventuras “más bonitas” y que le alcanzó para demostrarse que los argentinos no tienen un nivel menor que los norteamericanos. En la final peleó contra el local Javion Smith y lo superó por puntos. “Nunca me preparo de manera especial para las competencias.Siempre trato de entrenar al máximo y con mucho entusiasmo. Mi miedo más grande sería perder por knock-out”, sostuvo Arregui. En los últimos dos años, el litoraleño disputó 11 peleas en la Argentina, ganó nueve y perdió dos, nunca por nocaut.

Si bien los resultados lo acompañan, el boxeo no estaba entre sus planes. Fue uno de sus primos, también boxeador, quién lo invitó a una de sus prácticas. En ese momento, Brian tenía 10 años y decidió incursionar en el mundo del pugilismo cuando apenas se colocó los guantes. Toda su familia lo apoya y acompaña en cada una de sus peleas, aunque su madre no estuvo de acuerdo en un principio.

Brian entrena en la escuela de boxeo La Capilla Cardozo desde hace siete años, cuando el establecimiento recién abría sus puertas. Ese fue el lugar donde conoció a su entrenador, Darío “Chanchito” Pérez, que también es su suegro. Arregui “ya desde chiquito demostraba mucho potencial”, dijo Pérez. “Más que un yerno es un hijo para mí. Cuando me enteré que estaba con mi hija, no me puse tan mal. Hablé muy en serio con él, aunque sabemos que las cosas de familia se dejan debajo del ring”, comentó el entrenador.

El oriundo de Villaguay, localidad de Entre Ríos, tiene una hija de dos meses con su novia Florencia Pérez, quien lo apoya incondicionalmente. Puede mantener a su familia porque está becado por el Municipio de la ciudad y, en Buenos Aires, por el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD).

Además de ocuparse de su familia, Arregui fue abanderado en el Colegio Nacional N° 17 de su ciudad, pero debido a los viajes sus notas han bajado. De todos modos su intención es terminar el colegio. “Al escogerme como abanderado, tuvieron mucho más en cuenta mis logros deportivos, que mi desempeño en las materias”.

Según el jefe de equipo de boxeo argentino, Lautaro Moreno, Arregui “es una persona muy fuerte y de gran corazón, ganador adentro del ring y referente para sus pares, disciplinado, humilde y responsable. Seguramente le va a dar una medalla a nuestro país”.

MAS NOTAS DE ESTA SECCION

Federico Devesa

"El boxeo ha perdido figuras"

Federico Devesa fue boxeador profesional y sparring de ex campeones mundiales como Pablo Chacón y La Hiena Barrios. Ahora retirado y a cargo de un gimnasio, repasa los mejores momentos de su carrera y habla de la actualidad del deporte. 

Nikolai Potapov

Potapov, el misterio ruso

El invicto radicado en los Estados Unidos enfrentará este sábado al ex bicampeón mundial Omar Narváez en el estadio Obras. El combate a 12 vueltas será eliminatorio por el título gallo de la Federación Internacional que ostenta el sudafricano Zolani Tete.