Erik Thomas y Daniel Amigo son dos de las caras nuevas del conjunto nacional y a ambos los une el hecho de haber sido criados en Estados Unidos. Hoy, se preparan para la AmeriCup 2017 y brindaron sus sensaciones al respecto.

Los de afuera no son de palo

Maximiliano Patella (@MaxiPatella), Federico Frescino (@FFrescino), Gabriel Cottone (@gabocottone)

28 DE MARZO DE 2018

Entre las tantas lindas historias que brinda un nuevo proceso nacional, sin dudas que la más pintoresca es la de Erik Thomas y Daniel Amigo. El primero, nacido en Argentina pero criado en Estados Unidos. El otro, nacido en El Paso, Texas, hijo de padre argentino y madre mexicana. Ambos se encuentran hoy como miembros de la preselección que se prepara para la AmeriCup 2017.

Thomas se acaba de graduar de la Universidad de New Orleans, en dónde formó parte del equipo de básquet que hizo historia al clasificarse a la fase final del torneo NCAA luego de 21 años. Hijo del campeón de la Liga Nacional con Ferro Jimmy Thomas y hermano de Sthefany Thomas, quien supo integrar las filas de la selección femenina argentina, sin dudas que el básquet está en el ADN de Erik.

“Siempre que termino una práctica llamo a mi hermana y mi papá y me dicen que deje todo en la cancha, que juegue una defensa dura como están acostumbrados en Argentina y que me concentre”, confesó a El Equipo el nacido en Paraná, provincia de Entre Ríos, para luego añadir que “jugar en la selección es todo lo que imaginaba”.

El alero de 21 años hizo manifiesto el orgullo que le generaba compartir equipo con figuras como Luis Scola: “Hay pocas oportunidades de jugar al lado de alguien como él. Es el capitán y cualquier cosa que diga hay que tratar de hacer lo mejor”.

Durante el último draft de la NBA, Thomas sonó como posible selección de Portland Trail Blazers, equipo que lo citó a una serie de entrenamientos privados. Finalmente, la franquicia se decidió por otros jugadores, pero igualmente significó un hito importante en la carrera de Thomas. “Fue una muy buena experiencia. Ellos querían que cambie mi juego de alero a base y que tire más al aro, así que pasé todo mi verano entrenando duro y eso fue algo nuevo para mí”, asegura. En cuanto a su compromiso con la selección, el paranaense fue tajante: “Argentina siempre va a estar primera para mí. Quiero representar al país siempre”.

El caso de Daniel Amigo es similar pero distinto. Su rol en esta preselección es de invitado y, al no tener aún la nacionalidad argentina, deberá esperar a obtener la ciudadanía para poder jugar en la selección. “El año que viene ya voy a tener la ciudadanía y espero poder jugar para Argentina si se da la oportunidad”, expresó ante los micrófonos del portal web Básquet Plus.

En cuanto a la adaptación, el jugador de la Universidad de Denver (NCAA) sostuvo que ambos se están adaptando día a día y que les es un poco difícil aprender todo el sistema de juego ahora, pero que están dando lo mejor de sí en cada entrenamiento.

Finalmente, el pívot se refirió ante el mismo medio acerca de las dificultades de Argentina a la hora de encontrar jugadores altos en su posición al negar que la falta de altura pueda ser un problema: “He oído acerca de esto, pero no creo que realmente sea un problema, (Roberto) Acuña, (Tayavek) Gallizzi y (Marcos) Delía son muy buenos jugadores. Quiero jugar con ellos y competir todos los días para ver qué pasa”.

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