Sacha Fenestraz, el piloto franco-argentino que a los 6 años se fue a vivir a Córdoba, tiene un presente espléndido y un futuro prometedor. Vive para cumplir su sueño de llegar a correr en Fórmula 1, del cual está cada vez más cerca.

Manejando por buen camino

Francisco Perona

28 DE MARZO DE 2018

La Fórmula Renault 2.0 del campeonato EuroCup 2016, la categoría famosa por ser semillero de grandes corredores, se encontraba -como todo comienzo de temporada- en un escenario que no era el habitual, ya que al término de esa carrera comenzaba la de la Fórmula 1. Eran más de lo normal los millones de espectadores y televidentes que ponían su vista en esa escala de automovilismo. "Controlá la presión. Manéjala en un ritmo bajo", le decía José María “Pechito” López, corredor de la Fórmula E y tricampeón Mundial de Turismos, antes de salir al mítico circuito de Mónaco. En ese contexto se encontraba Sacha Fenestraz, el automovilista debutante que se preparaba para cumplir dos fantasías: correr en la legendaria pista francesa y ganar una carrera en ese lugar.

Al subir al podio, el himno de Francia inundó los oídos del público. No fue un error del director del sonido ni por la bandera fracecesa -debido a su permiso de piloto- que está en su monoplaza, sino que la licencia de Sacha pertenece al país europeo, en el cual vivió sus primeros seis meses. Luego de ello se radicó en Argentina, y sus palabras se contagiaron del acento cordobés.

Sacha recuerda que aquel día fue perfecto. "El sueño del pibe", lo categoriza y admite que se siente muchísimo más cómodo en los trazados callejeros. Además, demuestra que en los ambientes que otros suelen apichonarse, él le saca el provecho suficiente para potenciarse y motivarse, a tal punto de que este año se convirtió en el ganador de Mónaco por segunda vez consecutiva.

El 7, 8 y 9 de septiembre tuvo su debut en la Fórmula 3, en la pista de Nurburgring, Alemania, división en donde pretende estar en la próxima temporada. "Agarrar la máxima experiencia y confianza posible, andar la mayor cantidad de kilómetros y terminar entre los primeros 15", fue lo que se propuso, porque estos objetivos de bajo nivel -dice Sacha-, son los que le iban a permitir aprender vivencias que no tenía. Los resultados superaron sus expectativas y las de todo su entorno: se clasificó cuarto, con un auto que desconocía en absoluto y en condiciones de lluvia, que este clima reconoce que -casi siempre- lo estimula e impulsa.

Por disputarse la última fecha del campeonato, el corredor se encuentra liderando la competición y con una diferencia de 52.5 puntos sobre el segundo, Will Palmer, hermano menor de Jolyon Palmer, actual piloto en la F1, de la escudería Renault.

-¿En caso de conseguir el título, crees que es un momento en tu carrera de dar el salto a la F3?

-Sí, como siempre digo: hay que seguir concentrado en el certamen de la Renault EuroCup, que es algo importante. Sólo falta un encuentro, y tengo que terminar primero una carrera para coronarme. No es sumamente complejo, pero bueno, en caso de que suceda, es un muy buen momento para ir a la F3 o a la GP3 Series. Si todo va bien, el año que viene seguramente estemos dentro de alguna de esas categorías.

El argentino de 18 años lleva a cabo una vida de deportista profesional en la que, como todo adolescente, y viviendo en otro país, tiene las tentaciones de “salir con amigos y de extrañar” cuando no está en Argentina, pero sabe controlarse y administrarlo bien porque “es necesario cumplir con la disciplina”. Sus ganas se calman cuando se acuerda de la pasión y el esfuerzo que lleva haciendo desde los 12, edad en la que se fue a Europa a comenzar su etapa de piloto. Sostiene que toda vida, y más la de un atleta, debe tener sacrificios, y que unicamente perduran y se diferencian del resto aquellos que logran superarlos.

Sacha toma todas sus decisiones con un propósito: convertirse en un piloto de a F1, y no va a parar hasta conseguirlo. Sin titubear y en un tono de confianza, una vez que lo obtenga, va por el segundo: ser campeón Mundial. Pero para eso sabe que tiene que tiene que “avanzar sin saltearse etapas” y “cumplir los objetivos de cortos y medianos plazos, que son ganar el actual campeonato y avanzar a la F3 o la GP3”.

Sabe y reconoce que es muy difícil, pero que no va a parar hasta conseguirlo, porque sólo 25 o 30 pilotos en el mundo tienen la oportunidad de manejar un monoplaza de la máxima categoría del automovilismo.

-¿Sólo experiencia tienen de diferencia los pilotos de F1 con respecto a vos?

-De arranque, sí. Para correr en la F1 se necesita un talento. No cualquiera llega ni lo tiene. Es clave encontrarse en el momento justo.

-¿Crees que tenés ese talento?

-El tiempo lo dirá...

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