En un final increíble con un toque entre Rossi y Werner en la última curva, Ortelli se consagró campeón del Turismo Carretera por séptima vez en La Plata. Tensión, incertidumbre y fiesta final para el “Rey” de Salto con la hinchada de Chevrolet.

Un campeón de la gran siete

Juan Manuel Collazo @jmcollazo

28 DE MARZO DE 2018

Nadie lo podía creer. Ni siquiera él, que se bajó del auto sin saber que había sido campeón por séptima vez. El campeonato de Turismo Carretera tuvo una de las definiciones más dramáticas de su historia: Matías Rossi estaba a 200 metros de la corona, Mariano Werner lo tocó en la última curva y Guillermo Ortelli, que necesitaba un milagro así para consagrarse, se quedó con la Copa de Oro en La Plata.

Todo cocinado tenía Rossi, que mantuvo un buen ritmo durante el fin de semana y parecía que nadie lo podía bajar. Pero en la última curva, después de más de 60.000 kilómetros de carrera a lo largo del año, recibió un golpe inexplicable de Werner, su rival por el cetro y con quien tejió una polémica sobre cuestiones técnicas que puede haber pesado a la hora de una maniobra final sospechada de mala intención.

El joven José Manuel Urcera llevó su Chevrolet con mucha tranquilidad ante la presión de Ortelli y ganó de punta a punta, pero las miradas se fueron para atrás. Werner se tiró con dos ruedas por el pasto, alcanzó a pasar a Rossi pero la cola de su Ford impactó la trompa del Chevrolet y ambos terminaron en el pasto. A partir de ese momento, con miles de ojos incrédulos, nació la incertidumbre.

¡Rossi campeón!, ¡Ortelli campeón!”, exclamaban las radios en las tribunas pero sin certezas. En la llegada se cayó el sistema, el clasificador desapareció y había que ver cómo habían llegado los involucrados en el incidente para sacar cuentas. La recuperación de los datos demoró 5 minutos que parecieron una hora, pero mostró al de Del Viso en el puesto 24 (mientras él y el Donto Racing festejaban) y ahí se supo la verdad: en Salto había un heptacampeón.

“Guillermo, ¡sos campeón!”, le avisaron a un Ortelli de 43 años que, entre lágrimas, no lo podía creer y se abrazaba con todo el JP Racing. 1998, 2000, 2001, 2002, 2008, 2011 y 2016. Siete títulos con los que pasó la marca de Juan María Traverso (6) y agrandó todavía más el amor incondicional con los hinchas de Chevrolet. Este fue más emotivo que todos por dos motivos: llegaba con pocas chances, a 37 puntos de Rossi con 70,5 en juego y fue la primera consagración sin sus padres.

Como en Río Gallegos 2001, cuando llegó a 15 de Omar Martínez con 25 en disputa, Ortelli se trepó al podio (esa vez también fue segundo) y con problemas de su rival fue beneficiado con el título. Esta vez, la fortuna se hizo esperar hasta la última curva para que el TC tenga un campeón de la gran siete.

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