Las puertas del prestigioso colegio bilingüe Glasgow College se abren en la mañana del jueves. A simple vista, el frente de la institución es imponente, promete ser una escuela distinta, de otro nivel.

Educación física en la escuela privada

Camila Ale

28 DE MARZO DE 2018

Las puertas del prestigioso colegio bilingüe Glasgow College se abren en la mañana del jueves. A simple vista, el frente de la institución es imponente, promete ser una escuela distinta, de otro nivel. Es extraño ver un colegio de esta magnitud en la localidad de San Miguel, donde la mayor parte de los habitantes son de clase media y pese a que el partido posee gran cantidad de escuelas privadas, las mismas suelen ser más accesibles y menos lujosas. Pocas comparten las características de estructura y educación de elite que tiene el Glasgow y esa parece ser una de las razones por las cuales resulta tan inaccesible para la mayoría de los habitantes del partido.

Los integrantes del colegio son cálidos y amables. En el complejo educativo se vive un ambiente armonioso, todo parece funcionar a la perfección. El edificio no es muy grande pero cuenta con una biblioteca moderna, lockers en las aulas para cada alumno, televisores smart que se usan como pizarrones digitales, un comedor estilo colegio estadounidense, un laboratorio, un gran SUM y aire acondicionado en cada rincón.

Los alumnos de primaria tienen la clase de educación física en la cancha de hockey de pasto sintético, el patio (donde están marcadas las canchas de vóley y hándbol) y, en un futuro, el gimnasio cubierto que está en construcción.

Carolina Martín, profesora de educación física de la institución, afirma: “El entusiasmo de los chicos varía según la edad pero, en general, educación física suele ser la materia preferida de los alumnos ya que encuentran un lugar recreativo donde se comparte, se trabaja en equipo y se interactúa constantemente entre todos. Nadie se queda afuera, todos trabajan y se distienden de una manera que aporta positivamente a la salud física y mental de los chicos”.

Los alumnos del Glasgow tienen dos estímulos semanales a la mañana, que se dan en las inmediaciones de la escuela, más un estímulo a la tarde, llamado Sport, que consiste en la práctica de un deporte específico en un club de la zona. Las chicas practican hockey y atletismo como deportes de cabecera, y también pueden elegir entre hándbol, vóley y softbol. Los chicos tienen rugby y atletismo como principales, aunque pueden sumar hándbol, softbol o fútbol.

Los materiales con los que los chicos practican educación física se encuentran en un cuarto ubicado en un rincón del patio. Allí se guardan pelotas de distintos deportes, aros, sogas, steps, conos, vallas, escaleras para coordinación. Todo está en buen estado. Carolina asegura que es un placer trabajar así y que, lamentablemente, pocas veces se da de esta manera. A pesar de que tiene 26 años, ella ya trabajó en varias instituciones y asegura que nunca vio nada igual. También tiene en claro que todas las comodidades que posee la escuela se relacionan con las cuotas, que van desde los $5000 hasta los $9000, sin contar las actividades extra programáticas, que se pagan aparte.

Otros de los beneficios que tienen los alumnos del colegio es que pueden participar de los interhouses deportivos, que consisten en competencias internas dentro de la institución, las Ligas Deportivas Intercolegiales y también del Sport Day que organiza la escuela en el campo de deportes del Club Los Cedros, ubicado en Malvinas Argentinas, zona aledaña al colegio . La institución también ofrece giras deportivas, campamentos y, por fuera de la materia Educación Física, talleres de expresión corporal, ajedrez, patín artístico y gimnasia rítmica.

Es extraño ver un colegio de esta magnitud en la localidad de San Miguel, donde la mayor parte de los habitantes son de clase media y pese a que el partido posee gran cantidad de escuelas privadas, las mismas suelen ser más accesibles y menos lujosas. Pocas comparten las características de estructura y educación de elite que tiene el Glasgow y esa parece ser una de las razones por las cuales resulta tan inaccesible para la mayoría de los habitantes del partido.

Los integrantes del colegio son cálidos y amables. En el complejo educativo se vive un ambiente armonioso, todo parece funcionar a la perfección. El edificio no es muy grande pero cuenta con una biblioteca moderna, lockers en las aulas para cada alumno, televisores smart que se usan como pizarrones digitales, un comedor estilo colegio estadounidense, un laboratorio, un gran SUM y aire acondicionado en cada rincón.

Los alumnos de primaria tienen la clase de educación física en la cancha de hockey de pasto sintético, el patio (donde están marcadas las canchas de vóley y hándbol) y, en un futuro, el gimnasio cubierto que está en construcción.

Carolina Martín, profesora de educación física de la institución, afirma: “El entusiasmo de los chicos varía según la edad pero, en general, educación física suele ser la materia preferida de los alumnos ya que encuentran un lugar recreativo donde se comparte, se trabaja en equipo y se interactúa constantemente entre todos. Nadie se queda afuera, todos trabajan y se distienden de una manera que aporta positivamente a la salud física y mental de los chicos”.

Los alumnos del Glasgow tienen dos estímulos semanales a la mañana, que se dan en las inmediaciones de la escuela, más un estímulo a la tarde, llamado Sport, que consiste en la práctica de un deporte específico en un club de la zona. Las chicas practican hockey y atletismo como deportes de cabecera, y también pueden elegir entre hándbol, vóley y softbol. Los chicos tienen rugby y atletismo como principales, aunque pueden sumar hándbol, softbol o fútbol.

Los materiales con los que los chicos practican educación física se encuentran en un cuarto ubicado en un rincón del patio. Allí se guardan pelotas de distintos deportes, aros, sogas, steps, conos, vallas, escaleras para coordinación. Todo está en buen estado. Carolina asegura que es un placer trabajar así y que, lamentablemente, pocas veces se da de esta manera. A pesar de que tiene 26 años, ella ya trabajó en varias instituciones y asegura que nunca vio nada igual. También tiene en claro que todas las comodidades que posee la escuela se relacionan con las cuotas, que van desde los $5000 hasta los $9000, sin contar las actividades extra programáticas, que se pagan aparte.

Otros de los beneficios que tienen los alumnos del colegio es que pueden participar de los interhouses deportivos, que consisten en competencias internas dentro de la institución, las Ligas Deportivas Intercolegiales y también del Sport Day que organiza la escuela en el campo de deportes del Club Los Cedros, ubicado en Malvinas Argentinas, zona aledaña al colegio . La institución también ofrece giras deportivas, campamentos y, por fuera de la materia Educación Física, talleres de expresión corporal, ajedrez, patín artístico y gimnasia rítmica.

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