La dictadura que comenzó el 24 de marzo de 1976 calló a hinchas de distintos clubes que años después no pudieron festejar los campeonatos de sus equipos.

Los goles que no pudieron gritar

Tatiana Milani

28 DE MARZO DE 2018

Racing salió campeón de la Superliga, una semana después del 43° aniversario de la peor dictadura que vivió Argentina que tiene un saldo de 30.400 detenidos desaparecidos. Muchos de ellos hinchas de La Academia seguramente.

Uno de ellos es Alejandro Almeida que quizás hubiese pasado la noche del domingo en un l Obelisco repleto de hinchas festejando el gol de Augusto Solari, los 17 tantos del Lisandro López en el torneo y las cábalas del Chacho Coudet. Sin embargo, él no pudo.
Pero no es el único que se perdió levantar copas junto a las personas que comparten su misma pasión. También está la historia de Ricardo Chidichimo, hincha de Banfield, que se salvó de caer preso porque cuando lo interrogaron dijo que estaba yendo a ver al Taladro como relató su hija Florencia, aunque igual lo desaparecieron y no pudo festejar el Torneo Apertura en 2009 junto a James Rodríguez o Julio César Falcioni. Otro sería Juan Carlos Martínez, de San Lorenzo, quien no pudo festejar aquella primera Copa Libertadores que consiguió Edgardo Bauza y equipo en 2014 con el gol de Néstor Ortigoza en el Nuevo Gasómetro.
Estos son solo algunos nombres porque cada una de las personas que fueron privadas de la libertad por aquella dictadura no volvieron a ver al equipo de sus amores. Hay Millonarios que no lograron ver al Muñeco Gallardo conseguir todo y más con su querido River Plate. O los Xeneizes que no pudieron festejar el tricampeonato y los 617 días consecutivos en lo alto de la tabla. Y así se puede hacer una lista eterna con todos los abrazos que no pudieron dar, las copas que no pudieron levantar y los goles que no pudieron gritar por culpa del terrorismo de estado.

Racing salió campeón de la Superliga una semana después del 43° aniversario de la peor dictadura que vivió Argentina, que tiene un saldo de 30.400 detenidos desaparecidos. Muchos hinchas de La Academia seguramente.

Uno de ellos es Alejandro Almeida, que quizás hubiese pasado la noche del domingo en un Obelisco repleto de hinchas festejando el gol de Augusto Solari, los 17 tantos de Lisandro López en el torneo y las cábalas del Chacho Coudet. Sin embargo, él no pudo.

Pero no es el único que se perdió de levantar copas junto a las personas que comparten su misma pasión. También está la historia de Ricardo Chidichimo, hincha de Banfield, que se salvó de caer preso porque cuando lo interrogaron dijo que estaba yendo a ver al Taladro, como relató su hija Florencia, aunque igual lo desaparecieron y no pudo festejar el Torneo Apertura en 2009 junto a James Rodríguez o Julio César Falcioni. Otro sería Juan Carlos Martínez, de San Lorenzo, quien no pudo festejar aquella primera Copa Libertadores que consiguió Edgardo Bauza y equipo en 2014, con el gol de Néstor Ortigoza en el Nuevo Gasómetro.

Estos son solo algunos nombres de quienes fueron privados de su libertad por aquella dictadura y no volvieron a ver al equipo de sus amores. Hay Millonarios que no lograron ver al Muñeco Gallardo conseguir todo y más con su querido River Plate. O Xeneizes que no pudieron festejar las dos Copas Intercontinentales conseguidas con Carlos Bianchi. Y así se puede hacer una lista eterna con todos los abrazos que no pudieron dar, las copas que no pudieron levantar y los goles que no pudieron gritar por culpa del terrorismo de estado.