La Villa Olímpica, un mundo dentro del mundo

Joaquín Arias

28 DE MARZO DE 2018

La cuenta regresiva ingresa en su recta final y ya se vislumbra en el horizonte el 30 de septiembre, ese domingo en el que los 3.998 atletas y Jefes de Misión de las 206 delegaciones que convivirán en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 estarán habilitados para dirigirse hacia Villa Soldati, en el sur de la Ciudad, y desembarcar en la Villa Olímpica.

Lucen preparados y maquillados los 1.159 departamentos y las alrededor de 7.000 camas, diseminados en 30 edificios y que una vez finalizados los Juegos serán destinados a vecinos de la zona -que históricamente padeció un grave déficit habitacional- “a través de créditos blandos, con cuotas similares a las de un alquiler y con la tasa más baja del mercado”, como informaron desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Aún cantan presente algunas cintas de peligro y tablones de madera que protegen a los espacios verdes, así como algunas estructuras tubulares sin finalizar, minucias dentro de un predio de 49 hectáreas que brindará WiFi en todos sus rincones, tres centros médicos, espacios de esparcimiento, kioscos, una sede del Banco de la Ciudad y un centro ecuménico que, por ejemplo, ofrecerá información religiosa vinculada a la Ciudad de Buenos Aires.

El único sector en el que estarán permitidos los vehículos motorizados será la zona vehicular, que funcionará las 24 horas y donde los deportistas subirán a los shuttles (ómnibus), para trasladarse hacia sus competencias o hacia puntos turísticos de la Ciudad como el MALBA o el Planetario. El acceso para ellos, sus Jefes de Misión, invitados especiales y la prensa acreditada será el Welcome Centre (centro de bienvenida), mientras que los empleados, proveedores y voluntarios deberán ingresar por la entrada de la zona operativa, en la que se hallan los dos comedores (uno para las delegaciones y el otro a todo el workforce, o fuerza de trabajo).

Asimismo, la Villa Olímpica contará con un Village Square, una especie de plaza en la que “todas las mañanas las delegaciones se reunirán ahí para ver qué está pasando en los Juegos”, según Lucía Ciardi, manager del Equipo de Asistentes a los Comités Olímpicos Nacionales. Además, posee múltiples carpas en las que se realizarán las más de 30 actividades del Programa Educativo y Cultural propuestas por el Comité Olímpico Internacional y, a su vez, se llevará a cabo la ceremonia de clausura. Al fin y al cabo será, como describió María Laura Márquez, directora de la Villa Olímpica, “el corazón” de “esta ciudad dentro de la ciudad”. O, tal vez, de este mundo dentro del mundo.