Aunque desde Argentina existe una visión de lo mal que está tener una actitud homofóbica y machista -como en el caso del spot de TV y el del manual de la AFA-, en Rusia continúan con leyes que avalan este tipo de conductas y la FIFA no hace nada al respecto. 

La guía del hincha LGBTIQ+

Tatiana Milani @tatmilani

28 DE MARZO DE 2018

“Te decimos que seas tú mismo, has luchado demasiado para no hacerlo, pero hay algunas cosas que debés tener en cuenta”, con esta frase arranca la guía que publicó la red FARE, organización que se opone a la discriminación y apoya la igualdad en el fútbol, para aconsejar a los integrantes de la comunidad LGTBIQ+ que viajen al país europeo e intenten disfrutar del Mundial.

En esta lista, primero, se recomienda no difundir información sobre el colectivo que pueda ser vista por menores de edad ya que debido a esto pueden pagar una multa de 5 mil RUB, estar 15 días en la cárcel o ser expulsados del territorio. Por otro lado, está avalado tomarse de las manos o utilizar pins o banderas con los colores del arcoíris en los estadios y los festivales oficiales según las garantías que la Federación Internacional de Fútbol Asociada (FIFA) les otorga.

Sin embargo, deberán tener en cuenta que esto puede generar un cierto desagrado en las personas a su alrededor y que no será visto de la misma manera en lugares alejados de los centros de las ciudades o cuando el entorno sea menos acogedor. Brasil, desde la cancillería, y México, a través de la secretaría de relaciones exteriores, fueron dos de los gobiernos que se sumaron a esta movida y también le advirtieron a sus hinchas sobre la realidad del país ruso.

Luego del 2015 y el reconocido FIFAgate, el rector del fútbol mundial empezó a recibir una respuesta negativa de parte de la sociedad que debía revertir. Entonces, para solucionar esto, aceptó solicitarles a los territorios que albergan competencias internacionales diversas condiciones relacionadas a los derechos humanos.

No obstante, Rusia tiene desde 2013 una ley contra la propaganda homosexual que no cumple con este requisito. Aunque tuvo cinco años para eliminar esa legislación, la mencionada federación aún puede y debe demostrar que esto no fue solamente una solución de marketing y limpieza de imagen, sino que de verdad quieren eliminar estas marginaciones.

Además, a través de esto, enviaría un fuerte mensaje a las próximas regiones que albergarán este evento que también provocan el mismo dilema. Qatar y Marruecos -país candidato a organizar el Mundial de 2026-, tienen una norma que pena a las personas LGBTIQ+ con hasta tres años en la cárcel.

En el estatuto de la FIFA se advierte que la discriminación de cualquier tipo “queda estrictamente prohibida y será castigada con una suspensión o expulsión”, pero a la hora de llevarlo a la práctica esto queda olvidado. La omisión no tiene nada que ver con que ellos no puedan actuar sobre la constitución de estos territorios debido que al ser sede de una Copa del Mundo aquellos renuncian a una parte de su soberanía.

En Sudáfrica instaló “tribunales instantáneos” para condenar delitos menores relacionados con el torneo y en Brasil modificó una ley que impedía el consumo de cerveza en los estadios para poder vender, únicamente, la marca Budweiser, importante patrocinador del campeonato.

Entonces, ¿por qué no hace lo mismo para eliminar estas leyes anti derechos y libertades en Rusia?

Fuentes: The New York Times y Diversity Guide Fare.

“Te decimos que seas tú mismo, has luchado demasiado para no hacerlo, pero hay algunas cosas que debés tener en cuenta”, con esta frase arranca la guía que publicó la red FARE, organización que se opone a la discriminación y apoya la igualdad en el fútbol, para aconsejar a los integrantes de la comunidad LGTBIQ+ que viajen al país europeo e intenten disfrutar del Mundial.
En esta lista, primero, se recomienda no difundir información sobre el colectivo que pueda ser vista por menores de edad ya que debido a esto pueden pagar una multa de 5 mil RUB, estar 15 días en la cárcel o ser expulsados del territorio. Por otro lado, está avalado tomarse de las manos o utilizar pins o banderas con los colores del arcoíris en los estadios y los festivales oficiales según las garantías que la Federación Internacional de Fútbol Asociada (FIFA) les otorga.
Sin embargo, deberán tener en cuenta que esto puede generar un cierto desagrado en las personas a su alrededor y que no será visto de la misma manera en lugares alejados de los centros de las ciudades o cuando el entorno sea menos acogedor. Brasil, desde la cancillería, y México, a través de la secretaría de relaciones exteriores, fueron dos de los gobiernos que se sumaron a esta movida y también le advirtieron a sus hinchas sobre la realidad del país ruso.
Luego del 2015 y el reconocido FIFAgate, el rector del fútbol mundial empezó a recibir una respuesta negativa de parte de la sociedad que debía revertir. Entonces, para solucionar esto, aceptó solicitarles a los territorios que albergan competencias internacionales diversas condiciones relacionadas a los derechos humanos.
No obstante, Rusia tiene desde 2013 una ley contra la propaganda homosexual que no cumple con este requisito. Aunque tuvo cinco años para eliminar esa legislación, la mencionada federación aún puede y debe demostrar que esto no fue solamente una solución de marketing y limpieza de imagen, sino que de verdad quieren eliminar estas marginaciones.
Además, a través de esto, enviaría un fuerte mensaje a las próximas regiones que albergarán este evento que también provocan el mismo dilema. Qatar y Marruecos -país candidato a organizar el Mundial de 2026-, tienen una norma que pena a las personas LGBTIQ+ con hasta tres años en la cárcel.
En el estatuto de la FIFA se advierte que la discriminación de cualquier tipo “queda estrictamente prohibida y será castigada con una suspensión o expulsión”, pero a la hora de llevarlo a la práctica esto queda olvidado. La omisión no tiene nada que ver con que ellos no puedan actuar sobre la constitución de estos territorios debido que al ser sede de una Copa del Mundo aquellos renuncian a una parte de su soberanía.
En Sudáfrica instaló “tribunales instantáneos” para condenar delitos menores relacionados con el torneo y en Brasil modificó una ley que impedía el consumo de cerveza en los estadios para poder vender, únicamente, la marca Budweiser, importante patrocinador del campeonato.
Entonces, ¿por qué no hace lo mismo para eliminar estas leyes anti derechos y libertades en Rusia?
Fuentes: The New York Times y Diversity Guide F